Iceberg de enfermedades mentales...
Te dejamos el contexto aquí...
Existen muchas enfermedades mentales con las que una persona, a pesar de sus complicaciones, puede vivir... pero existen otras que es un inf
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Iceberg de enfermedades mentales...
Te dejamos el contexto aquí...
Existen muchas enfermedades mentales con las que una persona, a pesar de sus complicaciones, puede vivir... pero existen otras que es un inf
D Maj
un atrevido comentario que entorpece los pasos ajenos no es más que un simple atajo al inesperado duelo
crueles serán mis presagios puesto que al ocurrente hechizo que cual verbo divino cargo agita la marea de los intrínsecos
eludibles y diagramados muñecos vibrantes y resonantes sinestésicos acumulándose el aire de éstos esparcidas cuerdas danzantes
tumulto de participantes que añoran portar el estandarte, cuán bajo es su criterio ningune sirve de alimento
los héroes de esta era se mueren todos de hambre panzas hinchadas de vacíos y vacíos llenos de súcubos
no hay lugar para el óvulo infecundo primate la desdicha de este mundo se mide a través del carácter
y como todo me sabe a sollozo quisiera escuchar otros esbozos de aquél romántico suspiro (ahogados) de aquellos músicos y amigos
¿sienten? o es que ya, acaso que mis sensaciones no se perciben terrenales ni mis más agitados latidos pueden ser escuchados por algunos odiosos oídos
y es que el silencioso arte de congeniar con la mismísima muerte me descansa el intrépido resonante sólo para permitirme resucitar
de entre cenizas grises, como tibios de hoy en día somos un pueblo frágil, que aún camina guiados por el sistemático monumento a ignorar el amor, y hundirnos en mero sufrimiento
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Te dejo ir. No quería admitirlo pero todo este tiempo he seguido pensando en ti, me dejé convencer por la gente de que no era nuestro tiempo y seguía fantaseando sobre ese día cuando por fin llegara ‘nuestro momento’, pero ya no. Ese momento no llegará y estoy bien con eso, te dejo ir. Hasta nunca. Quizá hasta siempre.
Cuando mi cordura falla.
Me niego al amor porque solo es experimental. Por mucho que lo cuides falla, falla y no deja de fallar.
Ansiedad.
Querido tú
Todavía me acuerdo de ti. Pero cada vez con menos idealización.
Todavía paso por lugares en donde compartimos risas, sueños y besos. Pero ya no los veo como un lugar al que quisiera regresar.
Porque: ¿quién quiere regresar a un lugar en donde solo sucedió una ilusión? En donde un día te querían y al otro te olvidan.
Todavía me despierto en la madrugada con tu nombre en la mente, pero ya no es para extrañarte, si no para darme cuenta de golpe que simplemente ya no estás aquí. Ni estarás. De hecho nunca lo estuviste.
Una persona que es tu amigo, amante o alguien especial en tu vida no te abandona de la noche a la mañana como tú lo hiciste.
Que si fuimos o no fuimos. “No hay que forzar nada” me dijiste la última vez que hablamos.
Yo no estaba forzando nada más que quererte mucho, conocerte y cuidarte. Pero como dices, los amigos tampoco se forzan, fuera de todo lo que fuimos.
No fuimos nada. Una persona cercana no hace lo que tú me hiciste a mi: darme alas para después aventarme desde lo más alto y dejarme sola con ilusiones, cartas y tus palabras bonitas.
Para palabras bonitas me las pueden decir muchos. Para mi eres un cobarde que no tuvo las agallas de decir tengo miedo de intentar algo.
No eres mi amigo
Y no quiero amigos como tú, mucho menos amores.
De esos amores y amigos que de la noche a la mañana te sacan de tu vida sin darte ninguna explicación.
Todavía me acuerdo de ti, pero cada vez, me respeto más a mi misma sabiendo que tome la mejor decisión al no volver a buscarte. A no llamarte a lidiar con mis impulsos en WhatsApp.
Todavía me acuerdo de ti pero no a como te imaginaba e idealizaba.
Si no como lo que eres, una persona frívola y con terribles estrategias para terminar las cosas.
No me gusta que no sigas mis libretos mentales para la conversación.