So great to have some vegetables. Grilled lettuce and broccolini with an egg. Simple and delicious. #cdmx #mexicocity #merotoro

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Austria
seen from Yemen
seen from Germany

seen from Switzerland
seen from Sweden

seen from Indonesia
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from Iraq

seen from Bosnia & Herzegovina
seen from China

seen from Saudi Arabia

seen from Australia
So great to have some vegetables. Grilled lettuce and broccolini with an egg. Simple and delicious. #cdmx #mexicocity #merotoro
A restaurant after my own heart. Bread, oil, and salt. Yes, yes, and yes. #cdmx #mexicocity #merotoro
And black rice with abalone. #merotoro #mexicocity #yum
Roasted octopus with gizzards and grilled cucumbers and potatoes. #merotoro #mexicocity #yum
Importa.
Muy campantes cenábamos hace un rato. El primer tiempo una delicia, el segundo y el tercero también. Llegamos al postre: un verdadero manjar. Ese helado de nata y el crocante con moras no sin dignos de ninguna descripción o nombre. Si acaso: sublime. La sobremesa, un deleite. Y es que el ambiente y la atención en Merotoro, restaurante ubicado en Amsterdam, nos tenía a todos sus comensales en las nubes.
Así hasta que se escuchó alguna detonación. Algo cercano. Nadie supo de qué trataba. Pero las miradas que todos intercambiamos tenían la respuesta, la cual confirmó un segundo disparo, y un tercero y un cuarto y un quinto.
Alguna vez han estado en medio de una balacera? Bueno, pues nunca lo estén. Sabíamos que el alboroto había iniciado afuera, no provenían esos estallidos de adentro del establecimiento pero: a qué se debían? Era un asalto? Una narco persecución? O tal vez un psicópata dando tiros random al aire? Tal vez iban por alguien que cenaba dentro del restaurante entre nosotros, o a lo mejor entraban armados y tomaban a alguien de rehén? Todo podía ser. O nada.
Pum. Un sexto disparo.
El tiempo se detuvo. No recuerdo si hubieron gritos. Pero todo mundo corrió hacia el fondo del lugar. Incluso hicieron barricadas con mesas y sillas. El pánico podía respirarse. Había gente debajo de las mesas, atrás de la barra, en los baños... Yo de repente aparecí adentro de la cocina. Ahi, atrás del horno, agachado, temblando. No sabía qué ocurría afuera. Nadie decía una sola palabra y no se escuchaba absolutamente nada; bueno, uno que otro susurro pero nada claro. Y si entraban? O si una bala aventurera cruzaba todo el establecimiento, esquivando mesas, sillas, copas de vino servidas y atravesaba el ojal de la puerta y atentaba contra mi vida, o la de quien fuera? Incertidumbre. Miedo. Rabia. Miedo. Pánico. Miedo. Miedo. Miedo.
Yo no estoy acostumbrado a vivir así. No estoy acostumbrado a sentir esto, al menos no en esta magnitud, no en un jueves cenando tranquilo en familia. Y la neta no quiero acostumbrarme a vivir asi. Esto no es una película de terror: es nuestra vida diaria. Es nuestro presente, y muy probablemente nuestro futuro. Sin darnos cuenta y negándonos una realidad clara, vivimos en un país mega requete recontra tercermundista. No importa su riqueza natural, ni el esfuerzo de todos los que a diario nos partimos el lomo trabajando, ni importa si somos un país petrolero. Tampoco importan todas las batallas que hemos ganado a lo largo de la historia luchando por nuestra libertad. Entonces ya no importa la familia, ni los amigos, ni el amor. No importa eso. Importa el peligro al que diario estamos expuestos. Importa que nuestras autoridades, que nuestro gobierno, quienes nos deberían estar llevando de la mano hacia un mejor futuro nos llevan a la mierda, directito a la mierda. Y con muchas ganas, parece. Importa que al volante, debemos estar alerta de no violar un reglamento de tránsito absurdo, que no es más que una pistola de oro para que nuestros vigías nos roben a mano armada ahora con los ojos cerrados. Importa que al volante más nos valga estar con un ojo al gato y otro al garabato si no queremos ser asaltados por un bándalo, o un policía. Importa que a diario tengamos el temor de ser despojados de nuestras pertenencias, nuestro dinero, nuestra vida o la de nuestros seres queridos.
Importa que en nuestra cara se burlen de nosotros, que en nuestra cara nos roben, nos vean a los ojos y nos mientan de todo, de lo bueno y lo malo. Importa que nuestra economía se esté yendo a la chingada por irresponsabilidades e irregularidades de nuestros cabecillas. Importa que la gente honesta, que trabaja, que se esfuerza por un mejor futuro nunca lo vaya a alcanzar. Eso importa.
Importa que no podamos salir a cenar tranquilamente porque en un abrir y cerrar de ojos estamos metidos atrás del horno, temblando y temiendo por nuestras vidas. Importa que mi cena de mil quinientos pesos haya terminado en el wc tras vomitar de nervios esa rica velada. Para mí, eso importa.
Al final no hubieron muertos, ni pérdidas lamentables, ni desaparecidos, ni nada de nada. Sólo manos temblorosas tomando sus copas para beber un sorbo de sus tragos y quitar esa sensación de boca seca tras el susto. Sólo eso. Nada más. Eso y una reflexión mía. O quizá eso, y mi reflexión y la de todos los que estábamos ahi esta noche.
Importa o no importa? Se los dejo de tarea.
Mmm #merotoro #condesa #mexicocity #df @mollylandman
Crujiente de cordero con puré de cebolla tatemada y salsa martajada. ___ Lamb: Salty and crunchy on the outside, moist and juicy on the inside, with grilled onion purée and mashed salsa. #df #merotoro #méxico (at MeroToro)
Sardinas frescas curadas con vinagreta de jitomate y tomates curtidos, acompañada con salsa de habanero. Memorable!!! ____ Fresh cured sardines, drenched in tomato vinaigrette and pickled tomatoes. Paired with an habanero salsa. Insane smoky flavor. Perfection #df #méxico #merotoro (at MeroToro)