Mi esencia
Mirar hacia el ayer y preguntarte quién eras, quizás suene extraño, pero no lo es tanto. La esencia de la humanidad reside en la forma en que elegimos ver las cosas, en cómo enfrentamos ese día a día que, a veces, se convierte en el mayor obstáculo.
Puedes tenerlo todo en tus manos, y en un parpadeo, perderlo sin aviso, pero lo que realmente marca la diferencia es cómo decides mirar la vida, cómo te sientes al soltar o aferrarte a esos lazos que, a veces, son complejos, tontos y hasta absurdos, pero que lentamente se convierten en cadenas que te atormentan.
Ten cuidado, porque nunca sabemos cuándo las fuerzas que surgen de la nada pueden agotarse, ni si mañana aún tendremos la oportunidad de mirar a esos ojos que, con solo una mirada, nos entregaban la calma exacta que el alma necesita.
La vida es incierta, y es tan frágil que apenas nos permite respirar con libertad, pero en esa incertidumbre, ahí reside nuestra esencia, esa chispa que nos invita a seguir, a buscar sentido, a amar, a vivir… a ser.











