¡Happy Birthday, sweetheart!💖
El traumatólogo quería hacer creer a su esposa que no haría nada especial ese día, que sería un día como cualquier otro, aunque estaba claro que no lo era. La había saludado por la mañana junto con sus hijas y un cupcake por su cumpleaños, claro que no podía olvidar esa fecha y sin duda se había preparado días antes para sorprenderla. Sin embargo el resto del día después de las felicitaciones por la mañana lo dedicó a preparar una sorpresa para ella. Había salido del hospital siendo cuidadoso de no ser visto, y dejo dicho a su secretaria que dijera que estaría ocupado toda la tarde en una junta importante y que no debía ser interrumpido. Lo había hecho en caso de que a Adrianna se le ocurriera ir a su oficina.
Mick no era un ser romántico, eso se lo había dejado claro a la morena desde un principio, si le demostraba que la amaba todos los días, aunque no siempre le daba detalles, y cuando lo hacía sabía lo emocionada que se ponía la joven Santini, por eso para esa noche en especial había decidido preparar algo a lo que no estaba acostumbrado pero que sin duda haría emocionar a su mujer. Con las niñas en la casa de su suegra - ya que aún la morena no se animaba a dejarlas en las guardería por lo que había pasado - Mick se dispuso a preparar todo. Preparo la mesa del comedor con algunas velas, manteles, platos, y en medio una carta de Menú semi abierta para que cuando la morena la encontrara tuviera curiosidad de ver su contenido, el cual la conduciría al jardín de la casa. Después salió a esté a preparar todo, colocó una mesa, y también la decoró con velas y flores, intento que todo luciera lo más romántico posible para sorprenderla.. Así mismo continuó con la preparación de todo, fue a la cocina y saco los ingredientes con los que prepararía la cena para ambos, si hecha por el mismo. Vivió mucho tiempo solo, por lo que sabía cocinar bastante bien aunque no lo pusiera diario en practica. Esa noche comenzarían el menú con canapés, que consistía en Milhojas de mango y queso, seguido del plato principal que era Arroz basmati al curry con setas y finalmente el postre, el cual serían bizcochos de chocolate con parfait de naranja. También había fresas con chocolate, las cuales sabía que eran las favoritas de su esposa. Debía apurarse si quería tener todo listo para cuando su esposa saliera de trabajar y regresara a casa. No le había comentado nada a nadie sobre aquella sorpresa que tenia, pero tuvo que mencionarlo a su suegra para pedirle por favor que llamara a su hija y le dijera que quería que las niñas se quedaran esa noche con ella, convirtiendo así cómplice de su plan a su suegra.
Después de tener todo listo y revisar por milésima vez que todo estuviera en orden, fue directo a ducharse y arreglarse para recibir a la mujer de su vida. Se vistió de traje, de una manera bastante elegante para ella. Se miró al espejo a cada minuto acomodando su camisa, su pantalón, incluso su cabello. Se perfumó y ajusto los cordones de sus zapatos negros. Todo parecía estar en orden, la puerta de su casa sonó, miró la hora, aun faltaba para que su mujer llegará, y obviamente ella no tocaría la puerta así que bajo corriendo para atender, era aquel grupo que había contratado para que tocara en vivo durante unas horas. Una vez los acomodo en el lugar indicado, acomodo los globos que había mandado pedir y habían llegado mientras cocinaba, todo estaba listo ahora solo faltaba la invitada de honor.
Volvió a subirá su habitación para ir por su saco y asegurarse que se mirara bien para recibir a la morena. Finalmente bajo, la hora se acercaba, sirvió dos copas de vino y acomodo todo para que estuviera listo para ella, colocó las luces en un tono medio para que se viera mas romántico, les dio instrucciones a los del grupo para que cuando la morena saliera por esa puerta corrediza comenzaran a tocar. Fue dentro de la casa para prender las velas de la mesa y las rosas que había estado guardando durante toda la tarde, y al escuchar el auto de su esposa, se apresuró a salir al jardín para indicar que había llegado, se acomodo y reviso por ultima vez para estar impecable. Colocó las rosas en sus manos y esperó pacientemente a que su esposa llegará al lugar, sus manos sudaban un poco, y el corazón le latía fuerte debido a los nervios, jamas había hecho algo como eso por una persona, pero sin duda alguna, Adrianna le inspiraba a hacerlo, y sobre todo estaba seguro que ella lo merecía. Tomo un poco de aire y fijó su mirada en aquella puerta esperando ansioso la presencia de su esposa.