Inspirado en este #Microcorrupto:
No es confeti. Lo que quema y agujerea y deshace las capuchas de los impermeables de los niños en la fiesta de compleaños, son goterones de ácido de batería precipitándose como baba negra desde la comisura de los labios del gigantesco muñeco hinchable replicando la lozana anatomía de Ana Mato que los sobrevuela. Los padres y los amigos de los padres se cruzan de brazos y sonríen. Los niños están aprendiendo.









