Sobre agotamientos y agotados
En el grupo de Súper Seniors, y sobre todo en mesa chica, he escuchado mucho sobre ciclo agotado. La idea sería empezar a traer nuevas ideas para ver que nuevos rumbos atractivos se pueden encontrar para esta actividad que en su momento muchos calificaron de exitosa y bien organizada.
Esto no pretende ser sino un conjunto de reflexiones que surgen de mi corazón.
Siempre estuvo en él, la idea de un grupo de pertenencia y de afinidad. Esto es, hombres y mujeres que estamos en un rango etario que hemos pasado en lo laboral la cima de cada uno, y ahora nos dedicamos a proyectos distintos, tanto en lo laboral como en lo personal. Tenemos muchos años por delante, que nos invitan a planear muy bien como los vamos a usar. Cada uno de ellos es valioso, porque puede ser el último.
Nuestros planes están influenciados por nuestra salud, edad, situación económica y financiera, relaciones familiares y sociales, estados de ánimo, vigor espiritual, y muchos otros. Pero cualquiera de nosotros podría ser el otro. A todos nos interesa una escucha atenta de ese otro. Al que expone, al que habla en el pequeño grupo… A veces utilizamos algún invitado que nos oriente,
pero son las excepciones.
Desde ese punto de vista, cuando empezamos hablábamos de que “cuando dos o más de Uds. estén reunidos en mi nombre yo estaré con Uds.” También saboreábamos la idea de ser una bendición para los demás, en todos los órdenes de nuestra vida de relación. Con la palabra al amigo, el ejemplo en casa, en nuestros trabajos, la prudencia en el manejo del chat, y tantas otras
formas de hacer el bien o ser parte de lo tóxico que abunda en nuestra patria.
Pienso que no es importante la cantidad de participantes en los encuentros, sino que salgamos de allí bendecidos, y habiendo intentado hacer el bien. Si somos muchos, nos organizamos para muchos, si somos pocos nos organizamos para pocos. Nunca cerrar la puerta, pero tampoco salir a
enlazar gente que termina viniendo por compromiso y jamás ponernos en la agobiante tarea de evaluar lo que hacemos por el número de participantes.
Tengamos en cuenta algunas cosas básicas:
Nuestra edad no es popular en esta sociedad. No estamos en la República Romana y sus Senadores. Estamos en una sociedad paradójica, en la que el crecimiento demográfico disminuye en buena parte del planeta, la vida se alarga, la vieja pirámide demográfica se angosta, pero aun así la gente que tiene más años, no es bien vista. Empresas como Manpower, considera grupo de riesgo para conseguir trabajo a los mayores de 45 años ¡!!
Toda la gente está bombardeada (estamos) de invitaciones a actividades de interés, que la mayor parte simplemente deleteamos. Eso ocurre en todas las organizaciones y en todas las actividades.
Creo que cada cosa tiene un ciclo, y allí distingo con claridad el “cansancio” de los que hace más o menos cinco años venimos generando la “oferta” desde la Mesa Chica, y otra cosa muy distinta es sentenciar la caducidad de lo esencial de la actividad que hacemos en súper seniors.
Como yo estoy entre los cansados (12 años de staff de ACDE, y sin solución de continuidad 5 adicionales de mesa chica de súper seniors), no quiero seguir siendo parte de la mesa chica, pero creo que el espacio generado para súper seniors, o como queramos llamarles/nos, es valioso, en la medida en que se ponga la expectativa en la calidad del encuentro y no en la cantidad de los
concurrentes.
Un abrazo, Pancho Riobó