Eres lo que siempre quise. Siempre quise despertar y verte, dormir juntos, sentir tu cuerpo junto al mío. Cantarte por las mañanas, por las tardes, por las noches, cantarte siempre con mi singular tono de voz y que me sonrieras, hacerte reír, que me vieras con tus ojos negros y bonitos.
Hoy le canto a todo el mundo, en especial a mis amigos y amigas, a algunos les despierto, a algunos les aturdo, pero siempre pienso que te canto, que te estoy cantando a ti.
Alguna vez me vi contigo formando y conformando un todo, un total. Seríamos solamente los dos siendo solo uno. Es absurdo, hoy que lo pienso no quería a nadie mas que a ti, nunca vi a nadie mas que a ti en un futuro, conmigo.
Debo aceptar que has sido lo mas chingón que me ha pasado. Nunca nadie podrá sentir lo que yo siento por ti, acerca de ti, sobre ti. Fuiste y serás mi persona favorita. No me he cansado nunca de decírtelo, no creo poder hacerlo, nunca he podido decir tampoco que me duele mucho el que no estés ahora en mis días, ni en mis lugares, donde alguna vez sonreíamos frente a frente, cuando me querías muchísimo.
Yo te quiero muchísimo todavía. Nunca voy a olvidarte, ni dejaré de sentir todo esto que tengo en mi pecho, todas estas emociones, por que a pesar de que me encuentres hoy con un ceño fruncido, por dentro tengo la alegría de poder verte, aunque muchas veces lo he hecho de lejos.
Sí, acepto que me has decepcionado y lo extraño es que sigo creyendo en ti como desde el primer día, cuando llegaste a mi vida, eso fue mágico, el milagro vino cuando tu me quisiste, por que yo te quería, correspondernos así de esa manera, fue un milagro, una bendición.
Admito que extraño muchísimo aquellos tiempos en donde nos queríamos y cuidábamos. Donde el abrazarnos fuerte era el mayor acto de amor, por que era ahí donde demostrábamos todo. Que eras mío, que era tuya, que nos pertenecíamos desde el fondo de nuestras almas. Que nos pertenecíamos.
Amor, siempre voy a quererte. Siempre podrás llegar y abrazarme, sonreírme. Siempre podrás encontrarme. Siempre estaré aquí para ti.
Te quiero con mi alma. Te extraño con mi alma, mente y cuerpo. Te beso desde aquí. En tu frente, en tus ojos. Te quiero todo completo. Y tus hoyuelos de la cara.