07:00 am abro un ojo y miro por la ventana.... día lluvioso y neblina, me siento inspirada, es el día perfecto para visitar el Moll Vell de Palma y no pierdo el tiempo.Chubasquero, bicicleta y cámara en mano me dirijo al puerto de pescadores con la sensación de que la lluvia me alcanzara en cualquier instante, no importa hoy añadirá dramatismo al escenario y eso me encanta!!
Llego por fin y con tan solo traspasar la barrera me siento transportada a otro lugar atemporal donde los pescadores remiendan redes, las gaviotas revolotean y donde el olor a mar, salitre y pescado es gloria para los sentidos.
Barcas, redes, marineros trabajan con parsimonia y así consigo hacer las fotos en completa paz... y me vuelvo a casa empapada por la lluvia que mas rápida que yo...al final me alcanza.