“ ¿jugaste a los siete minutos? ”
“tienes que estar jodiéndome.” respuesta es automática, mirada revolotea. por un momento hasta piensa en reír, así de ridícula resuena pregunta ajena. no se había dado el tiempo siquiera de pensar lo que se había enterado en la fiesta, porque no valía la pena, lo último que necesitaba era a montgomery interiorizándose en su vida amorosa. “¿qué quieres?” vuelve a mirarle, no va a esconderse. @montvgomery.








