Procesos Creativos: Cómodamente incomodo.
13 de Octubre.
El cuerpo humano es algo tan basto y complejo, tan maravilloso, tan bello y tan increíble. A lo largo del tiempo hemos descubierto tanto sobre este; desde su anatomía, bioquímica y fisiología hasta involucrarlo en el arte. Pero lo que no muchos ven es que el cuerpo por si mismo es arte y tiene grandes capacidades para representar arte puro.
Esta clase se llevó a cabo en la explanada de nuestra facultad.
Primero que nada, hicimos una pequeña actividad en la que varios de nosotros pasábamos frente a los demás compañeros y, dependiendo del instrumento que tocamos, el profesor nos daba una obra importante del repertorio correspondiente y debíamos hacer una entrada tal como lo haríamos en un escenario (siendo nosotros el interprete y nuestros compañeros el público). Algunos entraban con temor, otros con mucha inseguridad y otros haciendo gestos y demás. El punto de esto fue revelar que la manera en la que nos sentimos influye muchísimo en nuestro movimiento corporal (cuerpo y rostro) y esto puede revelar mucho sobre uno así como saber si nos sentimos asustados, seguros, felices, tristes, etc. El movimiento corporal es muy revelador ademas porque es algo que la gente ve, ya que en un concierto la gente no solo escucha, también mira.
La actividad principal consistía en ubicarnos en la zona en una posición que nos haga sentir cómodos de cierta forma pero que cuando alguien mas te ve no le parece cómoda en lo absoluto pero para uno si.
Después de ello, nos reunimos con el profesor y empezamos a conversar sobre nuestras posiciones y aunque unas eran mas extravagantes que otras no alcanzábamos el objetivo como tal. Fue entonces cuando el profesor nos comentó que debíamos encontrar una posición que involucre a todo el cuerpo y no solo una extremidad o parte del mismo.
Posteriormente, y después de varios intentos yo no lograba conseguir una posición que fuera lo suficientemente buena, incluso llegaba a pensar que lo que hacia involucraba la mayor cantidad de cuerpo posible, sin embargo eso no bastaba, debía dejarme llevar mas por el movimiento natural de mi cuerpo, y no obligarlo como tal a hacer algún movimiento o posición. Para esto se nos dio incluso relacionar nuestra posición con tensión, con un recuerdo de nuestros inicios como músicos, etc.
Algo muy recurrente por mi y por mis compañeros era recurrir al suelo para llevar a cabo la posición deseada, es decir, nos tirábamos al suelo y partiendo de ahí empezábamos a buscar la posición deseada, sin embargo esto no era muy recomendable ya que no necesitamos el suelo para encontrar la posición, sí es un recurso útil, pero no requerimos de él totalmente.
Por ello y mas, el maestro tomó otra medida para impulsar nuestra creatividad y naturalidad para las posiciones. Nos ubicamos sobre la explanada y el maestro traía consigo un instrumento de percusión el cual, nos indicaría que con cada golpe debíamos hacer una posición (cada una diferente a la anterior).
Fue algo de cierta forma divertido y que nos ayudó a mi y muchos a realizar posiciones mucho mas naturales y que sí involucraran a todo el cuerpo. Fue entonces cuando comprendí que el cuerpo involucra fuerza, tensión, imaginación, naturaleza, algo de intuición y belleza; ya que podemos hacer tanto con el, conocerlo y usarlo como arte, porque eso es, puede transmitir tanto como la danza misma e incluso como la música.












