Un domingo cualquiera
Tras un maravilloso picnic desayuno en el parque de “Rinshi-no-mori” al lado de la casa moñi-japo. Miss Páez decide tomar sola la ciudad de Tokyo, sin guías, ni mapas, como diría su little sister-Ay, Elenita lo que te gusta un autoretarte.
La primera toma de contacto iba a ser llegar a Loft Muji de Yurakucho, donde alquilaban bicicletas bien de precio, por lo cual el camino era fácil, coger el metro MG hasta: estantería del Ikea, pulpo con patas dobles y R con cocodrilo detrás, (目黒駅 ) o lo que sería Meguro Station y desde allí el tren a casa con antena, araña doble, ventana-muleta y R con cocodrilo detras, ( 有楽町駅) o lo que sería Yurakucho Station. (1)
Miss Páez tuvo mucho suerte porque desde la vía del tren ya se veía donde estaba el superloft, al llegar allí para alegría de su madre, no quedaban bicicletas para alquilar ese día, pero para desgracia de su visa, descubrió “El Gran Templo de Muji”, pero si es que tenían altares de todo, ropa, muebles, plantas, droguería, comida, guardería, joyería, chumineces infinitas, aghrh, ella iba a ser creyente de por vida con continuas peregrinaciones quinquenales. Y lo mejor la capilla “casa-muji” en ella has de descalzarte y guardar un respetuoso silencio. - Voz en off- Agrhh yo quiero una replica calcada, al igual que la que tienen ellos de Cadaqués.
Tras cuatro grandes horas, en el “Gran Templo” y llenar el bolso de “cosas necesarias”, era hora de ir a darse un garbeo por perchero, bailarin con señora cara grande , (上野), Ueno. Allí Miss Páez se encontró a hordas de gente, así que rodeo el parque y descubrió los Cisnes-Tope, que son como los coche tope de las ferias, pero en agua, sin neónes y con cisnes color pastel. Definitivamente, lo más.
Al salir del parque evitando a la gente, se fue de paseo por un barrio residencial de bien, muy chulo y paso por el cementerio Yamaka, hasta llegar a su perdición un mercadillo gastronómico, esto a la señorita Páez le volvía loca, ya que todos los puestos le daban a “probetear” sus delicattesen varías y aunque no saber si lo que iba a probar iba a ser dulce o picante, animal o planta, a veces le daba un poco de cosa y repelus peroa ella siempre le podía la curiosidad.
En fin que la noche caía y todavía le quedaba pasarse por el Tokiuhands de Chiyoda, que le pillaba de camino para comprarse una maleta de ruedas, ya que al día anterior se había quemado un poco bastante a lo guiri en el parque, más bien campo de golf de Kyu Shiba Rikyu. Cuando Miss Páez llego a la estación de Tokyo, que diferente le parecía todo del primer día, que tuvo que coger el tren sólo por la hora de salida (números arábigos). Ahora, ya conocía los kanjis de las principales estaciones, como y por donde se tenía que coger el metro o el tren, donde se podían comprar bentos para llevar y donde eran restaurantes, restaurantes y lo mejor de todo es que donde encontraras cuatro japoneses/as sin fuste en una columna, es que allí había “wi-fi”, así que creo que podremos cerrar la entrada y decir que efectivamente Miss Páez ya había tomado la ciudad de Tokyo en tres días (logicamente, sin armas).
To be continued
En el próximo capítulo veremos como Elenita se baja una aplicación para aprender japones y tiene su primera conversación con unos locales en “japones” sobre el sushi de pulpo (2) en el tren, como deambula por la ciudad de Kyoto, descubriendo Gión y consigue que un freak-japo le alquile una bici..
1. 駅: R con cocodrilo detrás es el Kanjii de estación, por si no os habíais dado cuenta, jeje.
2. Locos quedaron cuando les enseño una foto del “pulpo a feira”













