‘ ¡Zander! nos toca el desayuno ’ llama al moreno ( suponiendo que esté en casa ) a la par que pies descalzos lo guían hasta la cocina dispuesto a hacer magia con lo poco que quede en el refrigerador. se inclina abriendo la puerta del mismo para echar un vistazo, cuando cree escuchar un par de pasos acercarse. ‘ ¿cuántos huevos se necesitan para hacer panqueques? porque quedan tres ’ ni siquiera se endereza para fijarse de quién se trata, pues sigue examinando los alimentos con los que cuentan. ( @zvnderson, @naomipct )











