Y esta luz de luna nueva por fin se pudo reencontrar con su brillo máximo. Un brillo emocional, caótico, poderoso. Un brillo especial. Su verdadero ser.
Fuego.
Ella es fuego.
Pura energía fija en los primeros tres picos. Tiene miedo de ella misma. Ella sabe que nadie puede contra ella, excepto por su cabeza.
Por eso necesitaba inspeccionarse desde su tercera persona. Dejar entrar lo divino y disfrutar de su brillo. Su fuego. Su caos.
Ella está volviendo.
Ella está brillando.
Ella se está encontrando.
21 otoños, y 21 inviernos habían pasado, pero iba a ser bajo una luna llena en aries que ella se iba a amistar con ella misma. Ella necesito 21 primaveras para renacer y encontrarse con su verdadero ser.
Toda lágrima va a valer la espera. Nadie la podrá parar.














