Para su desgracia más absoluta, no era uno de los días tranquilos de la belga. Todo lo contrario. Era incluso más estresante de lo habitual. Se preguntaba que pasaría con Europa si no fuera por ella, y un par de países más. Sus vecinos gritarían pidiendo clemencia (dinero) a sus pies, lo más probable.
En esos momentos, la imagen era hasta reconfortante.
-- Si al menos hubiera alguien --y ahora hablaba sola con su bolígrafo. Bien.-- Agh, necesito aunque sea una pequeña distracción.
Un momento... su móvil estaba cerca. A pocos centímetros. No tenía ni que sentirse tentada.
To: Bruder
Ayudaaaaaaa. Estoy en GRAVES problemas.