Spencer no podía dejar de patearse mentalmente, una y otra vez. Había quedado con su rubia favorita y todo por un estúpido reto. <Ah... pero no pudiste decir que no, ¿cierto? ¿CIERTO?> Y así es como había terminado caminando hasta el auditorio; regresando unos pasos cada cierto tiempo, llevando sus manos a su cabeza, preguntándose una vez más por qué estaba haciendo eso.
Al llegar podía escuchar escuchar el sonido del piano. Era tenue, culpa de la distancia; parecía apagado, lejano. Justo como sus oportunidades con la chica. Se maldecía bajo su aliento, pensando en lo que pudo ser si no se hubiera hecho a un lado.
Era demasiado tarde.
Un par de lágrimas cayeron de sus ojos, no se atrevió a limpiarlas. Era la primera vez que lloraba por ella de verdad, y debía asegurarse que fuera la última. No había vergüenza en lo que sentía, sólo no había espacio. Sin embargo, tenía que hacerlo; no solo por un “estúpido reto”, sabía que tal vez sería la única oportunidad que tendría.
Limpió su rostro y acomodó su atuendo, dio un par de saltos, relajó su espalda y comenzó a abrir y cerrar sus manos frenéticamente hasta calmar los nervios. Respiró lo más profundo que pudo, dejando salir el aire de golpe. <Fight of flight.> Una vez puesta la máscara y dibujada la sonrisa, sólo quedaba atravesar esa puerta.
—¿Wachuduin~ Rubia?— Preguntó bajando las escaleras de las butacas, camino al escenario, con las manos en los bolsillos y actitud descuidada. @ashcums













