Me tomé de la mano y me fui a ser feliz, no necesito de nadie para serlo, conmigo basta y sobra, así que el resto del camino quiero que sea dichoso, lleno de momentos increíbles y alegres, despertando con el sol en la cara y definiendo cada día como maravilloso.
Descubriendo cada pequeño detalle, admirando el paisaje, viendo como brotan los colores en cada punto del sendero.
Leregi Renga














