Es horrible tener la misma maldita pesadilla una y otra vez desde que te fuiste.
No dejo de reproducirla y burlarme de la ironía del recuerdo diario del daño que me hiciste.
Creo, y solo creo, que por eso es que te odio tanto. Mi subconsciente no me deja olvidarte y lo hace de la manera más espantosa.
Desde mis malditos 7 años. Lo que me asustaba no era el monstruo bajo la cama, o el demonio en el armario. Sino, TU y el ogro en el que te transformas en mi sueño que me persigue para matarme. Y supongo que lo hiciste. Mataste a esa pequeña niña dulce y divertida, con tu partida. Tal como a mamá la cual le destrozaste una y otra y otra vez el corazón y el orgullo. ¡TE ODIO MALDITA SEA! ¡TE DESEO LO PEOR! ¡ELLA NO MERECIA TU MIERDA! Ella era ... Tan buena.
Todo es un simbolismo, siempre lo he sabido. Solo espero que tu cochina conciencia tampoco te deje dormir y que tú como yo estés pensando en ese lugar reservado en el infierno para ti.