DESTRUCCIÓN ARQUEOLOGICA
Cristo Cruz
INSCRIPCIONES "NUMÍDICAS" CONVERTIDAS EN GRAVILLA PARA UNA CARRETERA.
(El Hierro)
Extracto de un artículo publicado en Gaceta de Tenerife en el año 1931:
«Los letreros de la Caleta resistieron decenas de siglos la acción de la intemperie y estaban para durar todavía muchos años; pero salió a remate la carretera de la Estaca, y los bloques de basalto cubiertos de inscripciones numídicas fueron transformados casi totalmente en gravilla para el afirmado de la carretera. ¡Maravilloso procedimiento de convertirlos en objeto de público utilidad!
Por lo visto, nadie se enteró hasta que el hecho estuvo consumado; después ha quedado un recurso: lamentarlo, calificándolo de barbarie.
Yo también lo lamento, pero no me parece adecuada la calificación; la barbarie me parece que supone un cierto conocimiento del valor de lo que se destruye; éste es un simple caso de ignorancia, con funestas consecuencias, por el absoluto abandono en que se ha dejado esta clase de monumentos en nuestras islas. ¿Vamos a pedir a un contratista de carreteras o a un capataz de peones camineros que aprecie en su justo valor arqueológico unas inscripciones rupestres por muy numídicas que fueren? El contratista ve en aquellas rocas un magnífico material para sus obras; unas rocas que no producen nada, que no están acotadas ni segregadas por señal alguna de las otras rocas que forman los acantilados de la costa: en cambio, están muy cerca de las obras que realiza: utilizarlas, le supone una gran economía de tiempo y de acarreo; y el contratista, que tendrá una gran ignorancia arqueológica pero posee una maravillosa intuición económica, no se detiene por cuatro letras más o menos, y convierte las rocas en gravilla.
La calificación de barbarie, y precisamente de aquella variedad que llamamos vandalismo, la reservo yo para aquellos "antropólogos" insulares que, por su propia mano, o por la de cazurros estimulados con dinero, destruyeron cuevas, casas, enterramientos, reliquias arqueológicas de todo género sin recoger un solo apunte, y por satisfacer la vanidad de enviar huesos de guanches al doctor Broca, o formar colecciones de cráneos cuyo verdadero valor desconocían; y para los que, destruyéndolo todo, buscaban momias que vender a los museos extranjeros.»
- Dr. D. José García Ortega. Gaceta de Tenerife: diario católico de información (1931)
- Imagen: El Eco de Canarias (1977)
https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid0DYnwfo6LvobRGHUeVabrUHmqxLnqYEHS9xDE7ReXLPuzZKJnPAeJ97nS2PugajH9l&id=100011806116586&__cft__[0]=AZX7rpb5szyr89TAczxbCMb0X298cdrWTMyIOxzM8UucJvXzcULfbEH4F2eBWuBUDQdpOrBJax-8vahQHVzwdtfBozcLyq2rWByKwH5e3-TcFIyicyQIWwF5FkeK9sYYA0vWRt2J9-uhJanFecWBx2rVZv9TK7P_-QekZPNjpOjuyMgrWn35zRTE1Hef4LajTO0&__tn__=%2CO%2CP-y-R











