─ Sí, Céline, prometo hacer amigos, portarme bien y esas cosas.─ Suspiró Theo contra el teléfono mientras hablaba con su madre y, luego de una breve despedida colgó, poniéndose todo lo cursi que no era. Al colgar y guardando el celular, chocó su hombro con alguien que pasaba por ahí.─ Mis disculpas, no prestaba atención.─ Se excusó, quejándose mentalmente de lo llena que estaba la mansión y recién había llegado. Genial.













