“lo siento, no escuché mi alarma.” — ( @oascis )
“aún traes la almohada pegada en el rostro,” exagera, inspeccionando facciones masculinas que recién aparecen en su campo de visión. “¿te duchaste al menos? ¿cepillaste tus dientes? ¿traes ropa interior limpia?” cuestiona, como el padre de un niño al que aún se le tienen que recordar los básicos de la higiene.












