Mi historia en Kirisha
Hace una semana visite Kirisha, un lugar repleto de personas humildes, niños inquietos con miradas dulces. Un lugar de montañas y rio, un lugar lleno de mucho amor, Literalmente el amor florecía donde quier.
Kirisha es una comunidad Yukpa ubicada en la Sierra de Perijá a una hora de Machiques. En el estado Zulia, Venezuela. Fui como voluntaria de una fundación que ayuda al indígena de alta montaña (Yukpa y bari), llamada Ojenke, junto a 29 personas más, entre ellos; doctores, odontólogos, fotógrafos, periodistas y recreadores. Ojenke en el lenguaje Yukpa significa Sonrisa.
Todo comenzó el día Viernes 16-03-18 Cuando pisamos suelos de la Sierra de Perijá, realmente me asombró, sus habitantes nos esperaban con entusiasmo, gritos de alegrías, aplausos y sonidos de campanas!! Si, de campanas. Nunca pensé en llenarme tanto el corazón cuando lo único que iba era dar, pero estaba equivocada recibí más de lo que tenía por ofrecer. El sol se ocultaba hasta oscurecer de un momento a otro (no te dabas cuenta cuando ocurría) armamos nuestras carpas y con unas arepas en leña rellenas de atún llenamos nuestras barriguitas nos fuimos al rio a darnos un gran baño y a dormir.
Sábado 17-03-18 un grupo preparaba el desayuno arroz con sardina en leña, y otro grupo los lugares donde sería la atención médica, odontológica y peluquería, se atendieron más de 150 habitantes en su mayoría niños. Llego la hora del almuerzo y preparamos un sancocho donde ninguno de la comunidad y voluntarios quedo por fuera. Para seguir con la diversión llego el inflable los niños emocionados porque nunca en su vida habían visto tal cosa y las pintas caritas no podían faltar.
Cuando le decías a un niño foto no venía solo, con él se juntaban unos cuantos niños más y hacías un selfie grupal. Las horas pasaban y no faltaban las sonrisas, abrazos y las miradas curiosas de los niños y de algunas personas adultas. “La inocencia de los niños” pensaba cuando se sentaban a mi lado y agarraban mi mano o el brazo, sus abrazos eran como que si te conocieran de toda la vida (abrazos de amor) y sus sonrisas. Qué momento tan mágico, así son los niños de Kirisha, niños interesantes con miradas profundas y brillosas, alegres y agradecidos.
Domingo 18-03-18 ultimo día y el día de mi cumpleaños número 26. Me cantaron el cumpleaños en Yukpa y no saben cómo me sentí y dije este ha sido el mejor cumpleaños de mi vida, conocí personas geniales, amantes de la poesía, música, de la naturaleza y sobretodo personas con el deseo de ayudar al más necesitado.
Llego el momento de las despedidas luego de pasar 3 días y 2 noches en ese lugar mágico. Agradecida estoy de Kirisha y su gente, no hay explicación de cómo llegue a mi casa full de buena energía y con muchas ganas de seguir apoyando a la fundación Ojenke; Venezuela necesita más de calidad humana que se interese en estos proyectos, donde nosotros somos los únicos de hacer posible tal propósito. Esta fue la primera actividad de Ojenke y no será la única.












