Oríllame
Recuerdo cuando me dejabas fuera de todo, como si me quisieras ver desaparecer, como si me protegieras a tu manera. Ahora, sin embargo, escucho cada una de tus quejas, dolores, estafas, mentiras, y me sigo preguntando ¿Por qué extraño ser orillada? sí era horrible, pero seguir escuchándote sólo me da gastritis, y la verdad ya no sé si quiero.
Persephone
















