Viento
Hoy me di cuenta de que extrañaba al viento. Pero no hablo de cualquier viento, ni de las suaves brisas veraniegas, ni de los devastadores huracanes, extrañaba ese viento fuerte e insoportable, que te arrastra sin pedir permiso, que deja los ojos llorosos, y solo deja escuchar los pensamientos más intensos. Más que extrañarlo, creo que lo necesitaba para que sacudiera mi cabeza cual supersticioso agita en sus manos los dados para en vano tratar de darle un giro favorable al caos del universo, y así vislumbrar esos pensamientos más relevantes. Tendría que venderse como terapia, o que se escriba en algún libro de autoayuda: “Los pensamientos que puedas escuchar mientras caminas atravesando el viento fuerte son aquellos a los que debes brindarles mayor atención y dedicación”. Solo se pueden escuchar sonidos estruendosos cuando se atraviesa ese viento, ahí las bocinas de los autos dejan de ser tan molestas al verse opacadas por la presencia imponente de este viento, salvaje dirán algunos. A penas puedo visualizar la importancia de estos pensamientos, al sentir como hacían tanto escándalo en mi mente, tal así que ese viento feroz no solo se hacía soportable, sino que se volvió agradable, admirable, lo respeté. Sueños, proyectos, deseos, y toda la sarta de cosas cursis y trilladas que se me puedan ocurrir, aunque me cueste admitirlo es lo que más resonaba en mi cabeza. Me encanta ‘irme por las ramas’, ramas de pensamientos, unir varios razonamientos hasta llegar a una conclusión, efímera tal vez, buscar al menos una duda que le quite la perfección aparente, si la conclusión persiste es la correcta, si la duda persiste por sobre la conclusión, apelar nuevamente a la razón hasta encontrar la conclusión final. Con ese método iba desmenuzando aquellos pensamientos que sobresalían, trataba de analizarlos a tal punto de hallar una jugada que me lleve a resolver el puzzle, volverlos realidad, que dejen de ser ideas abstractas, bajarlos a tierra. El primer pensamiento que tuve en el momento en que me di cuenta de todo esto es lo esencial de la media hora de descanso en el trabajo.









