Estuve expuesta a la toxicidad por tanto tiempo que terminé convirtiéndome en el mismo veneno.

seen from Saudi Arabia
seen from China
seen from China

seen from Brazil
seen from United States
seen from China

seen from United States

seen from Türkiye

seen from Türkiye
seen from China

seen from China

seen from China
seen from United States

seen from China

seen from Saudi Arabia
seen from United States

seen from China
seen from China
seen from Japan
seen from China
Estuve expuesta a la toxicidad por tanto tiempo que terminé convirtiéndome en el mismo veneno.
¿Alguna vez seré algo mas que la suma de los traumas de mis padres?
El precio de los peines
Era algo que mi madre decía cuando detectaba en mí la mínima intención de autonomía e independencia. Algo que pretendía hacerme desistir de la idea de huir de sus garras y ser libre. Fundamentado en la necesidad de mantener el control sobre mis actos, el dominio sobre mis decisiones y mi destino, y en el miedo de que algún día dejase de obedecerla, de complacerla, de necesitarla.
Pretendía convencerme de que la vida adulta era un reto de dificultad insoportable. Algo para lo que no estaba, ni estaría nunca, capacitada ni preparada. Persuadirme de que emanciparme de su sometimiento conllevaría un enorme esfuerzo y sufrimiento que la libertad jamás compensaría.
“¡Cuando yo no esté para mantenerte, vas a saber lo que vale un peine!”
Hace años que no está mi madre en mi vida para mantenerme. Que salgo adelante con el mero trabajo de mis manos y mi propio ingenio. Y, ¿sabes qué? No ha sido tan difícil. No ha habido sufrimiento. No duele, la libertad. Y aunque sí hubo miedo de dejarlo todo atrás, repudiar el abuso y la manipulación ha dejado sitio para cosas maravillosas. Para mis deseos, para mis ambiciones, para mi propia vida. Vivir en soledad es mucho más fácil que vivir bajo el yugo del abuso y la opresión de tu familia. ¿Cómo no iba a serlo?
Cómo no va a ser mucho más sencillo volar, una vez dejas caer el lastre.
¿Y sabes qué? He aprendido lo que vale el peine. Y, te puedo asegurar, tampoco era tan caro.
Acaso soy la única persona en este mundo que espera dolorosas palabras de sus progenitores?
Un escaso te quiero, es un doloroso nunca te espere.
Un raro abrazo, es un como desearía que no estuvieras.
Una extraña invitación, es un vete!.
Un siempre estaremos juntos, es un ansío dejarlas pronto.
Cada vez que se van esperar que regresen pero siempre con aquella extraña sensación de sé que no volverán. El saber que todo en mi vida es una triste mentira.
Es fácil interpretar las máscaras de mis familiares, cada una más atroz que la otra, pintadas de un bonito color ante la sociedad, pero si que me demuestran sus mas horribles facetas.
De mis padres... oh sí de ellos, prefiero ser ciega a sus máscaras, prefiero imaginarmelos cariñosos pero no puedo evitar el siempre esperar atenta por sus verdaderas intenciones. Una que otra vez me apuñalan profundo dejando cicatrices frescas en mi alma. Aveces la dejan tan destrozada que espero la muerte, aquella apacible obscuridad que calma el dolor y borra cualquier temor.
Pero no! Aún deseo ver lo que puedo llegar a ser, sé que no usare nunca una mascara, sé que podre ser amorosa con mis hijos. Se que daré cuanto tendré y aún más. Eso espero... no quisiera que ellos lloraran... no ellos no lloraran.
Mi yo de hace 7 años tenía apego emocional. Y creía que podría tener una familia. Lo siento yo de hace siete años 😔 Querida yo, créeme esto es mejor.
no puedo contar la cantidad de veces que mi mamá me rompió el corazón
Espero que un día encuentres esa paz que nunca tuviste en casa de tus padres.
Odio que estoy en uno de los mejores etapas de mi vida y estoy sintiendo bien y un segundo con mis padres me tira a un abismo oscuro de nuevo.