Trueno
trueno
De tronar
1. m. Estruendo, asociado al rayo, producido en las nubes por una descarga eléctrica.
Cuando era pequeña nunca le temí a las tormentas. Es más, sentía algo como un placer pequeño al dormirme escuchando la lluvia contra mi ventana, el retumbar de los vidrios de mi casa luego de un relámpago y la sinfonía que producían los truenos que le seguían.
Muchas veces le prestamos más atención al relámpago que al trueno, muchas veces porque simplemente tememos el sonido del trueno. Los animales se asustan, los niños gritan e incluso adultos se cubren los oídos.
¿Por qué le tememos al trueno y no al rayo?
Está comprobado que muchas personas mueren porque un rayo los alcanza, no porque el trueno las hiere.
El relámpago es culpable de incendios y destrozos, mientras que el trueno solamente altera el orden.
Exacto; el trueno para mí es una revolución, un grito al vacío.
El trueno no es solamente "lo que le sigue al rayo", como siempre lo creímos. Es una competencia de nunca acabar entre rayos y truenos en la que los últimos siempre se roban el protagonismo. Por más brillante que sea un relámpago el trueno que le acompaña igual va a ser más sonoro. El rayo puede ser el más brillante, pero el trueno es la estrella de la tormenta.
Sé un trueno
Esto es lo que quiero decir: sé un trueno.
No dejes que otras personas que intentan robarte tu protagonismo opaquen la belleza que tienes, lo que te hace resaltar del resto, lo que para muchas personas es algo nuevo y extraño pero que para ti es lo que te hace ser como eres.
Así como pueden haber personas que odian los truenos y prefieren los rayos pero también hay quienes gustan de los truenos, muchas personas pueden pensar mal de ti e incluso hacerte a un lado pero, recuerda que siempre hay quienes se sienten atraídos por ese algo que tienes. Demuéstrales que cada vez que piensen que no puedes hacer nada bien o que ellos son mejores que tú, saca tu trueno interior y déjalos asombrados con un estruendo digno de lo que eres en realidad: alguien que cambia.
Es por eso que decidí ser trueno ahora, al escribir esto.
Sentía que tenía demasiadas palabras, demasiados pensamientos dentro de mí que necesitaban salir de alguna manera, así que comencé a escribir y qué mejor manera de dejar que mi estruendo se escuche, que lo que tanto quiero decir se cuele dentro del bullicio del mundo y que disturbe los pensamientos (en el buen sentido).
Gracias por dejarme ser un trueno.
(Todas las definiciones están tomadas del Diccionario de la Real Academia Española)









