Dios enseña a confiar totalmente. En medio de todo saber que nuestro corazón esta totalmente guardado, totalmente seguro, en su amor que cubre cada rincón de mi. Esa seguridad no viene de nosotros, si no de El; no habría manera de sentir una seguridad así si viniera de nosotros, es humanamente imposible. Solo su presencia en oración es suficiente. Puedo descansar (...)









