Debo dejar esos memes de @pascalispunk. Bueno, uno y ya. #marraqueta #panbatido #panfrances #PedroPascal https://www.instagram.com/p/CpTbpFTOGba/?igshid=NGJjMDIxMWI=
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Marraqueta Chilena❤ Pan batido, pan francés🤷🏻♂️ #marraquetaforever #panbatido #panfrances #amoelpan (en Roma, Italia / Rome, Italy) https://www.instagram.com/p/CBOzHm-BHPT/?igshid=1qko7c7oz3o98
Hogaza de Pan
El pan no necesita mucha introducción, ha sido parte de nuestra dieta por siglos, es parte de nuestra cultura y de una gran parte del mundo, por lo tanto no vamos a explicar que es ni de donde viene, porque simplemente, esta en todos lados. Después de las farmacias, me atrevería a decir que lo que más abunda en Valparaíso son las panaderías, y me imagino que no debe ser muy diferente en otras ciudades de Chile, y tiene mucha lógica si consideramos que después de Alemania, somos los que más pan comemos en el mundo. Cuático.
Bueno, ahora si comparamos la calidad del producto con otros países, quizás no estemos en el segundo lugar. Como muchas otras cosas, la industrialización de los alimentos ha restado cierta nobleza al pan. Es tan fuerte el tema de la manipulación de los alimentos, que la cantidad de sodio que contiene es pésima para la salud. Hace pocos días el seremi de salud de Valparaíso, hizo una certificación a 8 panaderías que redujeron a 400 mg. de sodio por cada 100 grs. de pan. Así que si le interesa su salud, pregunte en su panadería si esta dentro de la lista.
Otra cosa que podemos hacer, de vez en cuando, si el tiempo lo permite, es hacer nuestro propio pan. Obvio!
Lo entretenido de hacer tu propio pan, aparte de lo sano, es que puedes hacer de distintos tipos de harina o agregar cebolla, aceitunas, semillas, incluso frutos secos.
Con esta idea en la mente, uno de mis amigos, Andrés, experto en estas materias se mandó flor de colaboración con panBatido y nos va a enseñar a hacer un hogaza de pan super simple, deliciosa y crujiente. Ojalá se atrevan, es cuestión de hacerse ánimos, quizás poner música agradable, una cerveza y literalmente meter las manos en la masa. Su increíble receta lleva…
Ingredientes
1/2 Kilo de harina sin polvos (2 tazas grandes más o menos).
1 cucharadita y media de sal.
1 1/4 taza de agua.
3 cucharaditas de levadura en polvo.
3 cucharadas de aceite de oliva.
En un bowl se mezclan los ingredientes secos (Harina, sal y levadura), luego se le agrega el agua y se comienza a formar una masa blanda, que no se pegue en las manos. Si está muy dura, agrega un poquito de agua y si está muy pegajosa agrega un poquito de harina. Esto va a depender de la calidad de la harina, como dato, trata de usar siempre la misma marca de harina, a la larga te acostumbras a las cantidades de agua necesarias.
Una vez que se tiene una masa uniforme se estira y se le agrega el aceite de oliva, se enrolla y se amasa hasta que se empiezan a formar globitos y se revientan solos al doblar la masa una y otra vez. En este momento se hace un ovillo o bola y se deja leudar media hora en un lugar calentito, que puede ser el horno precalentado pero apagado, tibio.
Pasado el tiempo de espera, la bola habrá crecido al doble y se debe volver a amasar un poco, se vuelve a ovillar y se pone en la lata en que será horneada previamente enharinada, sin aceite, solo harina.
Ahora es el momento creativo, con un cuchillo le pueden hacer cortes superficiales, en forma de cruz, espiga, cuadrado o lo que se te ocurra pero deben ser superficiales ya que cuando el pan crece cualquier cosa que hayas hecho aumentará de tamaño, sobre el pan crudo también puedes agregar harina, semillas o pintar con huevo, aquí se puede dejar volar la imaginación, todo vale. Por último se deja leudar unos veinte minutos más y se hornea a fuego semi fuerte por treinta a cuarenta minutos,debe quedar doradito por fuera y al igual que un bizcocho se le puede enterrar un palillito hasta el centro y si sale seco es que ya está listo.
Un secreto, para lograr una corteza crujiente, pon en el horno una paila con agua bajo la lata donde pongas el pan.
¡A disfrutar y compartir!
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Todo sobre Mi (Masa) Madre
Información de como comenzar una masa madre hay un montón disponible, desde una gran cantidad de libros hasta una mayor cantidad de páginas web. En todas muestran paso a paso como comenzar tu propio cultivo de microorganismos para poder elaborar, principalmente pan, prescindiendo de la levadura industrial. Para evitar repetir lo mismo, decidí hacer un post especifico sobre el método que usé para preparar la masa madre que actualmente ocupo. Además de poder encontrar en muchas partes la información de como comenzar con masa madre, también encontraras distintos métodos, algunos bastante sencillos y otros tan complejos que incluso desaniman un poco en el objetivo final. que es hacer pan. Es que pasar una semana fermentando frutas, para luego recién comenzar a hacer el cultivo de levaduras y bacterias, lo que suma otra semana, parece un reto extra a la paciencia, cuando ya de todas formas vamos a desarrollar esa virtud cuando comencemos con los primeros panes de masa madre. Si, eso tómalo como un spoiler, porque si eres de los que nunca ha hecho un pan de masa madre, seguro te vas a espantar con las horas que necesita, pero no te desanimes, si todo el mundo está hablando de esto es porque evidentemente vale la pena la espera. Otros métodos complejos que he encontrado son los que abusan de la precisión, pesando cada gramo de harina y agua, luego convirtiendo en porcentajes los descartes de masa para calcular con exactitud la cantidad de alimento para el cultivo. Yo sé y tengo claro que la panadería requiere precisión, pero no voy a llegar a esos limites. No hay que olvidar que el pan es el alimento cocinado más antiguo en la historia del hombre y durante siglos el método se mantuvo muy básico, evolucionando y perfeccionándose con el tiempo, pero los principios son los mismos. El único momento de la historia que el pan dejó de ser preparado con fermentos naturales fue cuando se creó la levadura industrial, después de que Luis Pasteur descubriera el proceso de la fermentación, y con eso me refiero a que descubrió el proceso, no lo inventó, ya que los egipcios usaban fermentos para hacer pan hace más de 5 mil años. Tomando entonces el peso de la historia en cuenta, decidí hacer la mía de la forma más simple posible y es eso lo que les voy a mostrar ahora partiendo por los ingredientes.
Agua.
El agua es el agente activador, que al entrar en contacto con la harina permite el desarrollo de las levaduras necesarias para crear un fermento panificable. Como ya les comenté, algunos suelen usar el jugo de frutas ya fermentadas en vez de agua pura, agregando ya una cantidad de levaduras, entre ellas la Saccharomyces cerevisiae, para permitir un desarrollo más veloz de la masa madre. Lo complejo de este método es que para que el desarrollo de levaduras en fruta sea exitoso se debe ser mucho más cuidadoso con las temperaturas, lo que además lo hace una forma compleja de hacer durante el invierno. La temperatura en un factor muy importante en el desarrollo de las levaduras, ya que influye tanto en la velocidad con que crecen las bacterias así como en los tipos de bacterias que se desarrollan. Una temperatura cálida mantiene a raya las bacterias que podrían matar el desarrollo de la masa madre. Otras recetas indican el uso de agua mineral, yo ni siquiera lo he intentado por un tema personal con el agua embotellada que ahora no viene al caso. Mi opción siempre ha sido el agua potable, lo mismo que para todos los panes que suelo hacer y nunca he tenido problemas, pero siempre es una opción usar agua filtrada o usar agua potable reposada por 12 horas, eso también es buen método cuando estás en zonas en que el agua potable es más dura (carbonatos de calcio y magnesio). A mi me funciona bien con el agua directo de llave, pero reposada por una hora para que esté a temperatura ambiente al momento de usarla.
Harina.
La primera vez que hice masa madre usé harina panadera comprada en el supermercado, y a pesar de que logré un buen resultado, el sabor final de los panes que hice no lograban convencerme. Tiempo después lo intenté con una harina francesa T65 orgánica, el sabor mejoró bastante, la acidez de la masa madre era mucho menos intensa lo que generó panes de mejor sabor. Hoy uso una masa madre 100 % elaborada con harina integral de centeno molida en piedra, con ella no solo conseguí una masa madre fuerte y muy activa, sino que también los panes me han resultado con un sabor más intenso, terroso y con una acidez mínima. Personalmente creo que usar harinas de buena calidad hace la diferencia y a pesar de que se pueden hacer buenos panes con harinas que encuentras en supermercados, es mejor ir probando productos de mejor calidad que puedes encontrar en molinos, tostadurias y tiendas de alimentación saludable. Hace un tiempo atrás hice un post muy completo sobre las harinas, donde explico en detalle los distintos tipos que encontramos en el mercado y también sus características, te recomiendo leerlo si estás partiendo en el mundo de panes en general. Como les dije en un principio, este es el camino que yo tomé para desarrollar mi propia masa madre, pero no es el único, por lo que si no puedes conseguir harinas molidas en piedra, intenta con la que tengas a mano, incluso con harina blanca, lo importante es que lo hagas, que experimentes, que pruebes, que hagas tu primer pan, veas el resultado y desde ahí empezar a buscar tu propio camino. Para dejar este punto bien en claro, para este post hice una masa madre nueva usando harina blanca de supermercado y con el mismo método que me ha resultado siempre.
Hacer Masa Madre
En un frasco limpio, agrega 4 cucharadas de harina y 8 cucharadas de agua a temperatura ambiente, revuelve bien hasta formar una masa espesa con la textura de una papilla. Deja reposar la masa unos 10 minutos, tapa y guarda dentro de un mueble para evitar corrientes de aire que puedan variar la temperatura muy bruscamente. Eso no tomará más de 5 minutos y es todo lo que hay que hacer por el primer día. Al segundo día puede que notes pequeñas burbujas, señal clara de que el proceso de crear vida ha comenzado. También puede ser que tu masa esté igual que el día anterior, casi sin burbujas. En cualquiera de los dos casos, para el segundo día, solo te recomiendo abrir el frasco y con una cuchara revolver bien y volver a tapar. Llega entonces el tercer día, y ahora sí o sí tu masa tendrá burbujas de varios tamaños y habrá crecido. El olor puede que sea muy acético y para nada agradable, eso es normal, es parte del proceso de selección de bacterias buenas y malas que luchan por sobrevivir en ese mismo momento. Para ayudar a las buenas las vamos a alimentar las levaduras con más agua y harina, lo que técnicamente se denomina como refrescos. Con una cuchara saca la mitad de la masa madre y deséchala, agrega 2 cucharadas de harina y 4 cucharadas de agua, revuelve bien y vuelve a guardar. Con este proceso reducimos la cantidad de bacterias y les damos más harina y agua donde pueda seguir desarrollándose. Lo que hiciste al tercer día lo deberás repetir al menos por dos a tres días más o hasta que el mal olor de la masa madre ya no exista. Como este proceso tiene muchas variables que van desde el clima, hasta los microorganismos que estén en tu ambiente, no podemos decir exactamente cuantos días podría tardar. Puede que te parezca un líquido amarillo sobre la superficie de la masa, eso es normal y no es una mala señal, solo debes revolver todo y refrescar otra vez. Para saber cuando ya está lista para ser usada hay varias formas de notarlo. 1- Al alimentarla notas que sube muy rápido. 2-La textura de la masa madre es como un mousse, lleno de aire y que al revolver notaras un sonido de aire escapando. 3-En un vaso de agua coloca una pequeña cantidad de masa madre, si se hunde, vuelve a alimentarla, si flota, está lista para hacer pan. En las fotos pueden ver como hice una masa madre con harina blanca y que tomo 4 días en estar lista. En una de las fotos pueden ver como está justo antes de alimentarla y luego como creció en menos de 5 horas. También pueden ver al lado la masa madre con harina de centeno en el mismo proceso. Una vez lista la pueden guardar en el refrigerador por una a dos semanas, refrescando antes de usar. Si no la van a ocupar por más de ese tiempo es mejor congelar hasta que llegue el día que harás pan. Puedes ver más recetas en PanBatido.com, seguirlo en Facebook o Instagram.
Bizcocho Vegano de Chocolate
Mucha gente relaciona la comida vegetariana o vegana con dejar de comer cosas ricas. Acá una prueba de que es todo lo contrario.
Muchas veces he reemplazado huevos por plátanos en queques y panqueques, pero en un bizcocho pensé que era más complejo lograr humedad y esponjosidad sin huevos y mantequilla. Bueno, estaba equivocado, así que toma nota y sorpréndete como yo.
Ingredientes.
1 1/2 taza de harina sin polvos.
1/2 taza de chocolate amargo en polvos.
1 taza de azúcar.
1 cucharada de bicarbonato de sodio.
1 cucharadita de sal.
1 cucharada de esencia de vainilla.
5 cucharadas de aceite vegetal.
1 taza de agua.
1 cucharada de vinagre blanco.
Esto es ciencia pura, el secreto para lograr un bizcocho húmedo, esponjoso y suave esta en el vinagre y el bicarbonato de sodio. ¿Cuántos de ustedes jugaron a hacer la erupción de un volcán con esos ingredientes? Esto es lo mismo. El bicarbonato de sodio (bicarbonato sódico), que es una base, junto con el vinagre (ácido acético), que es un ácido reaccionan al juntarse para formar ácido carbónico, y debido a su inestabilidad se rompe al instante en agua y dióxido de carbono. Entonces lo que aprovechamos nosotros es la efervescencia de esta reacción, pero en vez de un volcán, en un delicioso bizcocho.
En una fuente grande, tamizar la harina y luego agrega el resto de los ingrediente secos; ,azúcar, el maravilloso bicarbonato y la sal. Con una espátula o cuchara de madera mezcla bien los ingredientes y reserva. Ahora en una fuente más pequeña mezclamos los líquidos, aceite, esencia de vainilla, el vinagre y el agua, revuelve unos segundos con una cuchara y agrega a la fuente con los ingredientes secos. Mezcla todo hasta que logres una pasta cremosa color chocolate. Si notas algunos grumos puedes colar la mezcla para eliminarlos. Ahora traspasa la mezcla a un molde para bizcocho de 20 cms. de diámetro y pon a fuego medio (180° c) por 30 minutos en el horno previamente precalentado. Haz la prueba del palito desde la orilla al centro y listo, espera a que enfríe para desmoldar y ya puedes devorarlo.
Lo genial de este bizcocho es que lo disfrutaras desde el momento en que lo metes al horno, toda tu cocina olerá a chocolate y los pajaritos del bosque se asomarán por tu ventana :3. Lo puedes cortar a la mitad y rellenar con mermelada, frutas o lo que se te ocurra, pero con un poco de azúcar flor por arriba créeme que se lucirá de igual forma. ¿Cómo comerás el tuyo?.
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Ñoquis
La abuela de mis primos, era la típica abuelita de cuentos, muy grande, un gran moño tomate sobre sus cabellos blancos y unas manos increíbles para la cocina. Cada vez que iba de visita nos llevaba rosquitas preparadas por ella.
Recuerdo como si fuera ayer, en uno de esos almuerzos familiares enormes en que se juntaban mesas para que cupieran todos, la abuelita Cristina preparó algo que jamás había probado antes, ñoquis. Aún sigue siendo una de las cosas más ricas que he comido en la vida. Mi mamá solo los preparó una vez, y es un tema delicado en la casa, porque fueron muchas horas las que pasó en la cocina y a pesar que no recuerdo como estaban, si recuerdo las patadas bajo la mesa que nos daba mi hermana, a mi hermano chico y a mi, para que los comiéramos todos sin hacer sentir mal a mi mamá.
Después de esa experiencia siempre pensé que era muy difíciles hacerlos, hasta que un día me atreví, me arme de paciencia y lo logre!
No se si me quedan tan ricos como los de la abuelita Cristina, pero me gusta acordarme de ella cada vez que los hago y sobre todo ver como los demás los disfrutan.
Ingredientes
4 papas
1 taza de harina sin polvos.
1 huevo.
1 cucharadita de sal.
1 pizca de nuez moscada.
Pon las papas lavadas y con cáscara en agua hirviendo hasta que estén blandas, una vez listas escurre el agua y déjalas enfriar. Cuando estén frías o no tan calientes, las pelas y mueles con un tenedor formando un puré.
La mejor forma de mezclar los ingredientes es formar un volcancito con el puré, y en el centro agregar la sal, la nuez moscada y el huevo. Yo le dí un toque de cúrcuma y merkén también, me gusta el picante.
Mezcla con las manos todos los ingredientes y vuelves a hacer un volcán, pero esta vez agregas la harina, puede que dependiendo de la temperatura de las papas, necesites un poco más de harina, pero no agregues mucho. La papa y el huevo aportan mucha humedad y el objetivo no es conseguir una masa compacta que no se pegue, ya que para eso se necesita más harina y nos interesa el sabor de la papa, así que busca que quede con una consistencia manejable y se pegue poco en los dedos.
Una vez lista la masa, trabaja sobre un mesón enharinado, para evitar que se pegue en la superficie. Toma pequeñas porciones sobre tus manos también enharinadas, y forma rollitos de unos 2 cms. de diámetro, no tiene que ser perfecto. Corta en pequeños trozos, también de 2 cms. y con un tenedor aplastamos suavemente para dar la forma típica de los ñoquis. Existe una herramienta de cocina para hacer eso, si la tienes genial, pero sino, no te compliques que con un tenedor resulta igual de bien.
A medida que vayas dejando los ñoquis listos para hervir, déjalos en un plato con un poco de harina.
Cuando termines con toda la masa, arroja de a poco los ñoquis en agua hirviendo con algunas hojitas de laurel.
Están listos cuando floten en el agua. Sácalos con cuidado y no los apiles para que no se desarmen.
Y ya están listos, ahora lo puedes acompañar con la salsa que más te guste, blanca o de tomates, con o sin carne.. a tu gusto.
Disfrútalos no solo los 29! ok?
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Budín de Té verde y semillas de chía
Este postre de Chía y té verde (aunque no suena a postre ) es ideal para comenzar el día o como colación. Si tienes hijos también es una buena forma de darles semillas sin que se se sientan como pájaros.
Dato de la semana: 3 cucharadas de chía aportan la misma cantidad de omega 3 que medio kilo de salmón. Increíble no?
Ingredientes (para 1 porción)
3/4 taza de leche descremada y tibia.
1 cucharadita de miel.
1 pizca de esencia de vainilla.
1 pizca de té verde.
1 pizca de cascara de limón.
3 cucharadas de semillas de chía.
Esto ni siquiera es una receta, es tan simple como agregar todos los ingredientes a la leche tibia, batir y dejar reposar por 3 horas como mínimo, pero es mejor hacerlo de noche y dejar refrigerar 12 horas.
Como lo vimos en alguna otra receta, las semillas de chía, al mezclarse con líquidos generarán una sustancia gelatinosa. Esto hará que la leche espese lo suficiente para darle una textura más cremosa, tal como un budín. La verdad seria ideal si pudieras ocupar leche de almendras o incluso leche entera, yo solo puedo tomar leche descremada por ahora, pero tu puedes usar lo que mejor se acomode a tu dieta.
Importante es que la leche esté un poco tibia, eso ayudará a que se disuelva la miel y el té verde aporte con su suave sabor. En este caso en particular ocupé té verde con flores de jazmín, una mezcla deliciosa preparada por los amigos de Modo Circular.
Toma esto como una base, puedes agregar arándanos o manzana rallada y quedará mucho mejor.
Inténtalo en casa, te sorprenderás del exquisito sabor, y de comer algo dulce y delicioso sin ningún sentimiento de culpa, todo lo contrario, sentirás que alimentas tu cuerpo con las cosas correctas.
Abrazos light para todos.
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Ensalada verde
Creo que si tienes más de 10 años existe una gran posibilidad que te encante el brócoli. Si es así, entonces también te encantará esta ensalada. Tiene un montón de verde que la hace lo suficientemente contundente para ser por si sola una perfecta cena, pero es tan versátil que no se sonroja para nada al lado de un suave y deliciosa reineta a la mantequilla.
Amamos la tradicional chilena para el pescado ¿verdad? pero salgamos de lo tradicional, probemos usando los ingredientes de siempre, pero de otra forma. Comamos entretenido, comamos rico!
Ingredientes. (para dos personas)
1 brócoli.
1 cebollín.
1 taza de perejil picado bien fino.
1 taza de hojas de espinacas.
1 limón, su jugo y la cascara.
1 diente de ajo.
1/4 taza de nueces.
6 cucharadas de queso mozzarella.
sal y pimienta a gusto.
Pre calienta el horno a fuego medio (180°). Lava bien todas las verduras y partimos con el brócoli. Solamente usando las manos, separa todos los copos blandos de las partes duras de la flor, ahora, con un cuchillo pica bien fino las partes duras, las vamos a usar también. De la misma forma pica también el cebollín completo, la cabeza y el tallo. Pon todo esto en una fuente para horno, agrega el aceite de oliva, sal y pimienta. Ralla la cascara de un limón sobre todo y remata dejando caer el diente de ajo picado lo más fino posible. Te recomiendo sacar el “nervio” central del diente de ajo, si es que no te gusta tan intenso su sabor. Esto lo mentemos al horno por 15 minutos. La idea de dejar el ajo sobre todo, es que este en contacto directo con el calor para que se cocine mejor. Mientras tanto picamos la espinaca en tiras de unos 2 centímetros de grosor, también pica bien fino el perejil y las nueces en cuatro partes.
Saca la fuente del horno y sin sacar el brócoli, agrega las hojas de espinaca, el perejil, las nueces y el jugo de limón, revuelve bien aprovechando el calor de la fuente para dejar tiernas las hojas que recién agregamos. Traspasa a una fuente para servir en la mesa, o directamente en los platos, como toque final agrega el queso mozzarella rallado sobre los platos.
Calentar los vegetales unos minutos en el horno intensifica sus sabores, y la cascara de limón aporta un aroma que la hace absolutamente apetitosa, todos esos hermosos verdes de distintos tonos y texturas serán protagonistas en tu mesa.
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