No diré que de tajo saque a las mariposas de mi amor por ti, las fui desalojando paulatinamente, cada una de ellas se llevaba algo de ti, una a una y entre sus alas, se llevaron los momentos que conviví contigo, los besos se fueron con sus colores, los abrazos con las líneas de acuarela que las hacían únicas y especiales, así como tú.
También el amor se colo y se fue en un vuelo sin regreso con ellas. Así fue que un día me quedé vacía, ya no más sueños, ni ilusiones, ni caricias, ni ternura... Tampoco mentiras, desilusión, tristeza, amargura, dolor, llanto... Todo, todo emigró quien sabe dónde; quizás contigo, y si es así, entonces vas a sentir algo de lo que sentí cuando te marchaste.
Leregi Renga













