(Todo esto es un mero trabajo de ficción que hago para entretenerme. Por favor, no se lo tomen en serio.)
La división de los papeles entonces queda así:
UT!Sans: Pereza.
UF!Sans: Gula.
UF!Papyrus: Ira.
US!Papyrus: Avaricia.
US!Sans: Envidia.
SF!Sans: Orgullo.
SF!Papyrus: Lujuria.
UT!Papyrus: Ángel guardián.
US!Gaster: El jinete blanco del Apocalipsis. Apodado Antis al representar al anticristo.
UF!Gaster: El jinete rojo. Apodado General al representar la guerra.
SF!Gaster: El jinete negro. Apodado Mio por un mal chiste entre sus hermanos que querían darle por apodo un desorden alimenticio. De poco se salvó que no lo llamaran Ano (por anorexia). Representa al hambre.
UT!Gaster: El jinete amarillo. Apodado Muerte porque, bueno, representa a la muerte por epidemias. No es la muerte-muerte.
La historia general
Los cuatro jinetes se suponía que debían quedarse sentaditos y esperar a que sus sellos se rompieran para poder hacer su trabajo en el Fin de los Tiempos, pero Muerte se estaba aburriendo demasiado y decide escapar al mundo de los mortales a ver qué puede encontrar de interesante. Sin embargo, al hacerse con la posesión de un humano recién fallecido, su cuerpo se desintegra a sí mismo y queda reducido a un esqueleto. Este es un mundo en el que los monstruos viven en la superficie y son comunes para los humanos, de modo que le da igual.
Hace desastres por un tiempo, desapareciendo pueblos enteros, desgarrando familias, bla bla bla, y como siempre ha sido curioso, también lee mucho acerca de las diferentes ciencias que se han creado los humanos. Entre ellas, la alquimia. Fue así que descubre la receta para crear homúnculos a partir de su propia esencia vital. Lo único que le salía falta eran nuevos cuerpos. No podían ser de otra cosa que de humanos porque los monstruos tenían esa fea costumbre de deshacerse ni bien morían. De modo que Muerte causa una pequeña epidemia en un orfanato y toma los cuerpos de siete de los niños para crear sus propios homúnculos, utilizando la magia de su propia alma para crear las piedras filosofales que les darían vida e inmortalidad.
Como le sucedió a él, los cuerpos se deshacen al no poder sostener a toda esa energía y quedan convertidos todos en esqueletos. Muerte al principio está extasiado porque sus hijos le parecen los seres más maravillosos sobre la tierra, más que ningún monstruo y ciertamente más que ningún humano, pero a medida que crecen se da cuenta de que ellos están más interesados en hacer sus propias vidas que quedarse a su lado. La parte de verdad desafortunada es que si hacen desastres demasiado grandes sus hermanos podrían encontrarlo y arrastrarlo de nuevo a su sitio de espera.
Todo lo que ha hecho durante todos esos años había sido en pequeña escala, subrepticiamente, de modo que parecieran simples desastres naturales en lugar de productos de su mano. Pero sus hijos no quieren escucharlo y Muerte está considerando seriamente tomar de vuelta su esencia vital cuando… ¿qué era ese amiguito que Pereza había hecho y provocaba peleas entre Avaricia y Envidia? ¿Un pequeño ángel guardián? Por lo que Pereza le cuenta, el protegido del esquelético ángel había muerto recientemente y merodeaba la tierra esparciendo bien en general pero sin un verdadero objetivo en vista. Pereza se lo encontró durmiendo en un parque, tratando de enviarle energía para animarlo porque al principio lo tomó por un monstruo más.
Cuando Papyrus se dio cuenta de que no sólo sus esfuerzos eran inútiles, sino que Pereza desprendía una energía diferente a cualquiera que hubiera visto, el ángel empezó a hablarle y hacerle preguntas a las que Pereza respondía porque no tenía nada que hacer. Sólo bastó esa tarde para que los dos se volvieran lo más cercano a un amigo que Pereza había tenido hasta entonces, sin contar a sus propios hermanos.
Luego de mucha observación, Muerte nota que el resto de sus hijos han sido influenciados por el ángel. Parecían… moderarse de cierta forma, o si no ellos mismos, otro de sus hermanos se encargaba de ellos, como si por primera vez les importara no destruir al mundo caprichosamente. Muerte agarra a Papyrus y le encomienda, por favor, que se siga manteniendo cerca con tal de mantenerlos bajo control, pero Papyrus le asegura que eso mismo pensaba hacer de todos modos. Después de que su protegido muriera, él ya no sabía qué más hacer consigo y consideraba haber encontrado a Pereza, junto a toda su familia, como una señal que el Señor debía haberle enviado. Estaba convencido de que él, el Gran y Esplendoroso Papyrus, debía ser el elegido para lidiar con esos seres y llevarlos por el buen camino.
Muerte quiere reírsele en la cara por su ingenuidad, pero incluso mientras se sostiene la mandíbula, una parte de sí admira al ángel y la pura seguridad que detecta en sus palabras. No le informa que su objetivo es imposible (es decir, vinieron de él, llevan la destrucción en los huesos), sino que le alienta a perseguirlo y le asegura que sin duda hará muy feliz al señor de los cielos por su buena voluntad.
Está medio basado en Full Metal Alchemist, pero es básicamente una excusa barata para escribir porno y sangre.
¿Recuerdan ese AU que hice y se iba a llamar Pecadores AU? ¿Y el reto de kinktober que nunca terminé?
¿Qué les parecería que intentara realizar el resto de los retos sólo con ese AU? Un montón de historias de puro smut con los esqueletos como pecados capitales. De paso lo puedo desarrollar mejor y ver la manera en que los personajes se comportan entre sí.
(Y porque me da la gana reservaría algunas palabras para otros AU, pero más que nada sería enfocarme en este)