¿Por qué eres tan escandalosa violeta mía? Espero que así de bien como manchas la piel, cures las heridas que el Pénfigo ha originado en su cuerpo. Pronto, serás reemplazada por cortisona, a pesar de que amo tu tono, detesto tu papel. Por mi jamás te hubiera conocido. Por mi jamás te hubiera necesitado. Te has desparramado por el suelo y ahora a mi también me has dejado marcas que solo el tiempo las desaparecerá. Aún así, querida, te agradezco. ¿Que seria de él sin ti? ¿Que sería de nosotros sin él?










