Mirando al vacío(?) ¿Cómo finges que te estás divirtiendo cuando en realidad quieres morir? Ni siquiera sabía por dónde empezar a enumerar todas las cosas que estaban mal con esa conversación. Comenzando por el hecho de que ese tal Seulgi constantemente le decía a su Hansung lo guapo que era, lo bien que olía y el maravilloso hombre que con solo respirar hacía que nazcan cinco gatitos, así de lindo. Luego, estaba el doloroso conocimiento de que, reiteraba, el tal Seulgi almorzaba o cenaba en casa del florista, que eran vecinos y seguramente regaban juntos el jardín porque eso hacen los malditos vecinos que son amigos. Y por último, pero no menos importante, ¡¿cómo que su hermosa hija estaba juntándose con esa gentuza un niño no identificado y desconocido para él?! No, no, no. No podía ser, imperdonable, ¡inconcebible! ¿Cuál era la siguiente fase? ¿Robar autos? ¿Nadar con vagabundos?
— Ya veo — Fue lo primero que se le ocurrió decir, muy inteligente de su parte. Una suave sonrisa formándose en sus labios, un asentimiento dándole entender su invitado que le había escuchado. — Es bueno saber que mi dulce y preciosa hija es una niña extrovertida, que hace muchos amigos. Aunque no me sorprende que resulte de esa manera. Después de todo, tú mismo eres siempre tan amable y un gran conversador. Apuesto a que está aprendiendo del mejor — Porque otro “insignificante” detalle que Haein debía aceptar, era que Minchae aprendería demasiadas malas mañas y berrinches de pasar tanto tiempo con él.
— Pero no te detengas. Cuéntame más al respecto de tu amigo y su sobrino —Dicho eso, manteniendo su sonrisa tan natural como le era posible, le dio un mordisco a sus… ¿Ravioles de espinacas? Dios, debía prestar más atención la próxima vez que ordenara comida en un restaurante italiano.
HanSung finalmente estaba sintiéndose a gusto con la conversación que compartía junto a HaeIn, antes creía que tal vez no había sido buena idea asistir y más porque estaban en un lujoso restaurante, él no podría pagar una velada en ese lugar ni con todo lo que llevaba ahorrado... o tal vez sí pero al día siguiente no tendría nada para comer, problemas de ser un muchacho común con un sueldo común.
Estaba de más decir que no se percataba para nada de todo lo que estaba sintiendo su acompañante y por lo tanto no vio problema en seguir hablando de SeulGi, de todas formas hasta le comentó que siguiera hablando ¿Que de malo podría pasar?
❝ Oh bueno, él es un gran chico ¿Sabes? Cuando fui a ese complejo departamental pensé que me costaría adecuarme al sitio porque en su mayoría quienes viven ahí son gente mayor, por arriba de los cincuenta, excepto un chico del cual no recuerdo nombre ahora.❞ — no podía decirle “el novio de SeulGi” porque HaeIn no entendería nada. ❝ En fin, el caso es que nos llevamos de maravilla y a MinChae también le hace bien porque tiene con quien jugar por las tardes, también hemos ido al cine los cuatro y tuvimos salidas, era muy entretenido.❞ — no contuvo la risa que escapó de sus labios, enredando en su tenedor los largos fideos bañados en salsa. ❝¿Te digo algo más divertido? Las vecinas creen que tenemos una relación, que somos una pareja o una cosa así.❞ — negó con la cabeza aun sin borrar la sonrisa, llevó los fideos a su boca.