Y vaya que me importabas...
Un mes entero sin saber nada de ti y aun mi corazón latía por ti, por tu regreso por escuchar de ti.
Un mes en el que volví a darme cuenta de la triste y absurda que suelo ser. Porque aún mil veces me decía que que dejase de buscar tu nombre entre mis notificaciones porque tú ya no regresarías, pero no.
Una parte de mi te buscaba aún, una parte de mi deseaba que me escribieras, una parte de mi quería seguir esperando por ti...
















