Cierro los ojos y te busco en lo infinito, en aquello que trasciende y se queda perpetuo en mi mente. Vuelas de mi cabeza a mi corazón y después aterrizas en mi alma cuál ave de alas azules y sueños gloriosos.
Provocas magia y haces que sonría al evocarte, eres hechizo que me hace feliz, ensueño que alegra el momento más triste, eres dicha sempiterna que no me deja y tomo para apretar fuerte contra mi pecho.
Leregi Renga












