Te entregué mis últimas palabras de aliento antes de derrumbarme. Yo cocinaba los platos del menú mientras vos te encargabas de la limpieza de los baños. Nos hacía falta la mitad del alquiler y algo de liquidez para comprar artículos personales. Para entonces el champú del perro nos dejaba el cabello radiante. Todos los días sumábamos las cuentas por pagar/ cuentas por cobrar obteniendo una clara desventaja en el cuaderno de los deudores. Fue así como aprendimos a recortar gastos y reconocer a los verdaderos amigos
FIN DE MES,Paola Valverde











