VII
Cómo seré cuando regreses. Cómo el mundo, el país, el camino, la casa. Ese hablar de labios fatigados. Ese regresar de viento agonizante. Cómo serán los hechos que digan. Yo soy. Yo fui. Yo seré. El mundo es ausencia y silencio trasformado. A la vez habla de la espuma oscura que escurre por sus bordes. Nada fue lo que pensaba mi piel con el frío de la búsqueda. Porque este bosque donde he vivido ha sido arrasado en otras estaciones. Otra inviernos han hecho desvanecer la claridad. La noche que todo lo perturba también hizo su parte. Pero eso no es para que en esta paciencia animal que he sido formado. No es para rugirle a la hierba que quebró estos espejos salvajes. No es para ello, y nada quedará de este bosque si no encuentra sus habitantes únicos. No, si no lo descubre en la madrugada su luz más perdurable.










