«Enjugo mis lágrimas con mis manos tratando de dejar de llorar, y miro hacia mi ventana. A estas horas de la noche, ya no queda nadie paseando por la aldea, hay oscuridad y silencio, un infinito silencio que se mezcla con la ligera niebla que recorre las frías calles. Pero hay una luz tenue en una de las ventanas, una luz que parpadea ligeramente. Miro hacia esa ventana, algo que hago a menudo, y trago saliva cuando veo una sombra al otro lado. Veo una mano atrapando el borde de una fina cortina blanca casi transparente, y como de pronto, ese movimiento se detiene. Entonces la veo a ella, esa chica de la que toda la aldea habla como si fuera algo abominable. Alguien a quien todos miran por encima del hombro, y de la que se rumorean cosas horribles... Trago saliva de nuevo quedándome muy quieto sentado en mi cama, y veo como la chica me mira al otro lado de la ventana, antes de llevarse el dedo índice a sus labios. El vello de mi piel se eriza al ver ese gesto, al entender lo que pide, y aunque siento mucho miedo, asiento con la cabeza despacio, muy despacio, pero lo suficiente para que ella entienda mi gesto. Parpadeo cuando corre la cortina, tapando esa ventana con rapidez y furia, segundos antes de que esa tenue luz deje de parpadear. Ahora sé porqué Phoebe Palk, también estaba despierta».
Caleb










