la letra x
La verdad esto solo lo escribo para ti, y lo dejo aquí por si alguien se identifica o quiere compartir historias como estas, o simplemente, un post donde pongo muchas cosas que siento.
Pues bien, comienzo diciendo que no quiero sonar cliché, ni de típica historia adolescente (aunque si es una historia adolescente), pero veré qué me sale de esto, porque todo lo que ha pasado ha sido muy así, desde las miradas hasta las peleas, y sí, dije peleas, porque toda historia puede contener una pelea, hasta la más mínima.
Desde que te vi, tu imagen me invadió, en minutos tenía solo ganas de quedarme mirándote más y más, con ganas de hablarte, de saber de ti. Para mi fortuna y lo simple que se me dan algunas cosas, te conseguiste mi número con tu amiga, mandándome un mensaje como de presentación “hola, soy (...), y quiero darte la bienvenida”, yo solo atiné a mandarle pantallazo a mi amigo, porque le había hablado de él al llegar a la casa. Estaba llena de emoción ese día de comenzar un ciclo nuevo, pero debo admitir que ver ese mensaje me llenó aún más de emoción.
Y pues, todo fue pasando de a poco, yo tampoco me quería pasar rollos, porque no todo es color de rosa, pero quiero resumirlo en que, por el resto de los días, tu imagen me invadía de una forma inexplicable. Siempre he sido bastante confusa con mis sentimientos sobre relaciones amorosas, hasta el punto de que creo que hay muchas personas que nunca me gustaron, y es por eso que, para mí es muy significante, ver que mis sentimientos están muy seguros por alguien, que te veo, y solo me dan ganas de seguir mirándote, de seguir conociéndote, de tratar de entender cómo es que tú entiendes la vida. Te muestro abiertamente mi mundo por haberme mostrado el tuyo con tanta seguridad de que alguien te encontrara y viera que tenías mucho para ofrecer, que podías brillar tanto como quisieras, que me ayudaras a sanar muchas heridas de las cuales nunca debiste hacerte responsable, pero aún así estabas ahí, no obligándome a sanar, ni buscando una forma de ser “mi salvador”, sino que, mirando atentamente si me caía, para echarme ganas y decirme “dale, tu puedes sola”.
Contigo llego a entender de otra forma el amor, que no todo es chocolates, ni regalos, ni decirse amor para expresarse amor; sino, que va más allá, proponerse cosas, crear proyectos, ayudarse entre sí, disfrutar jugando, durmiendo, viendo anime y chancheando algo, escuchando música que no necesariamente es de amor, pero que casi siempre es Gepe, llamarse y tan solo verse, yo verte jugar y lo mucho que se complican esos juegos, ir a caminar a la u, porque tiene lados verdes y bonitos, tomarse fotos, oír como el otro le canta y toca la guitarra, dormir por videollamada, y muchas cosas más, que al final, sin darte cuenta, te llenan mucho el alma.
Quiero decirte que, sé que algún día no vas a estar, que tal vez hasta estemos con otras personas o simplemente solos cuando llegues a leer esto, eso no lo sabemos, un día le puede pasar algo a cualquiera de los dos y ya no estar, nomás, porque así de vulnerables somos los seres humanos, y eso me lo enseñaste tú, que somos tan insignificantes para el tiempo y la existencia, que podemos desaparecer en cualquier momento, y eso simplemente no lo sabemos, no tenemos ni idea de lo que pasará, pero va en nosotros hacer los momentos significantes, aprovecharnos, aprovechar de que la gente en este instante está aquí y que podemos estar presentes para hacer algo y disfrutarla. Si cuando llegues a leer esto, ni siquiera estamos juntos o algo, que podemos estar enojados, etc. Quiero que sepas, que en este mismo instante, a las 3:38 de un 14 de abril del 2020, me sentí muy agradecida de haberte conocido, lo bonito y lo mucho que aprendí estando contigo. A lo mejor, tú eres la x que tenía que encontrar para entenderla, y disfrutar de aquello.













