Tal ves, algún día despertemos y nos demos cuenta, que en realidad todo, todo, fue un sueño, mágico y delirante sueño, en el que no supimos diferenciar la realidad de la ficción, el palpitar del corazón o el flotar del suelo, tal ves solo tuvimos los ojos cerrados mucho tiempo, que se pegaron al pasar los días y cada ves menos se querían despegar imaginando lo que no podíamos sentir en realidad y lo que necesitábamos pensar remotamente aislado de todo lo demás, aburrido y casual, la realidad nos quedo tan corta que la dejamos de lado y creamos algo tan distinto que nadie se pudo convencer de ese nuevo mundo y por eso, resultó ser solo imaginario entre dos mentes que creían estar en contacto lejano tontamente real Y a pesar de todo, me inspira a un nuevo respirar y a no querer despertar, a querer ver, pero sin despegar los ojos para no ver el martirio de la vida vana y compleja en la que todo parece tan difícil a pesar de ser tan fácil, y crear una nueva vida, fue lo más viable, la nueva creación asociada en mente y alma por diferentes culturas entrelazadas por un mismo pensamiento en el que los sentimientos se quedan cortos, y los cuerpos terminaron siendo una basura monógama parecida a un instrumento inutilizado, ya que toda la creación vino de un solo ser fusionado entre si.