Inspiración
¿Hay aún fuentes de buena inspiración?
Es la pregunta que en estos días brota o que debería brotar, así como brota el polvo tras sacudir los viejos libros que se recargan unos ante otros, aquellos que en sus letras escondían viajes en el tiempo, aquellos que entre lineas resguardan viejos olores, viejos recuerdos, aquellos libros que hoy se olvidaron, que eran fuentes inagotables de inspiración. ¿Aún se ocuparán para impulsar nuevos creadores? o ¿Para dar vida a ideas nuevas y maravillosas? o ¿De menos alguien los recuerda?
Todo en el universo cambia es un hecho y nada lo evita, esos cambios generan un sin fin de probables resultados, generan caos, generan hermosura, generan paradoja en el pensante, pero, hay un cambio que genera dolor, este es el cambio en el pensamiento, no el cambio positivo, si no el cambio que trastorna la ética y la moral y la vida, convirtiéndola en algo verdaderamente simple, sin pasión, sin color, sin Vida.
Recupera los clásicos como alguna vez el siglo de las luces lo consiguió, exígete ser buena inspiración, lee, conoce, experimenta, y lo más importante ¡Vive los instantes!, capturalos como suele el fotógrafo, gozalos cada vez que los recuerdes, compartelos y haz que esos instantes empiecen a generar latidos en cada corazón que puedas, promueve a los demás a gozarse, no seas egoísta, ni rayes en la soberbia y alumbra a los que han sido entenebrecidos por la simpleza que puede darte el ser humano que está lleno de humos opacos y que abruma con tinieblas la belleza de la luz con densas capas de oscuridad. Mejor, provoca a los demás a inspirarse, a que la fuente de inspiración sea mejor cada vez y no se extinga; si el mundo cambia, cambiamos con el, creando inspiración y contestando a la pregunta con un gran: ¡Si! Aun existe y esta dormida en todos, solo es cuestión de dar el primer bombeo de vida a esos grises corazones, e inspirarse ante la inspirada acción del inspirado














