¿QUÉ TAL SI...?
¿Qué tal si supiéramos que todo aquello por lo que nos hemos pre-ocupado hoy se va a solucionar de la mejor manera?
¿Qué tal si tuviéramos la ‘garantía’ de que el problema que nos está molestando será resuelto de la forma más perfecta, y en el momento más adecuado posible?
Y lo que es más, ¿qué tal si supiéramos que dentro de dos años estaríamos agradecidos por ése problema y por su solución?
¿Qué tal si supiéramos que hasta el peor de nuestros miedos se resolverán para bien nuestro?
¿Qué tal si tuviéramos la garantía de que todo lo que está ocurriendo y todo lo que ha ocurrido en nuestra vida ha tenido que pasar, ha sido planeado para cada uno de nosotros y es lo que más nos conviene?
¿Qué tal si tuviéramos la garantía de que la gente que amamos está experimentando exactamente lo que necesita para convertirse en aquello que estaba destinada a convertirse?
Y aún más, ¿qué tal si tuviéramos la ‘garantía’ de que los otros pueden ser responsables de ellos mismos y nosotros no tenemos que controlarnos ni asumir sus responsabilidades?
¿Qué tal si supiéramos que el futuro va a ser bueno y que vamos a tener abundancia de recursos y de guía para manejar lo que se nos venga?
¿Qué tal si supiéramos que todo va a estar bien y que no tenemos que preocuparnos por nada?
¿QUÉ HARÍAMOS ENTONCES ¡Estaríamos libres para dejar ir la pre-ocupación y disfrutar de la vida!
”Hoy sabré que no tengo que pre- ocuparme por nada. Si me pre- ocupo, lo haré en el entendimiento de que estoy eligiendo preocuparme, aunque hacerlo no es necesario”.













