Sonará irreal pero el tiempo se detenía cuando estaba con ella. Y mis pulsaciones se aceleraban. Era mucho más consciente del mundo que me rodeaba, aunque sólo le prestase atención a ella. A la forma que tenía de sonrojarse cuando la miraba fijamente. O al modo en que sonreía, tímida. ¡Cómo si no tuviese la sonrisa más bonita del mundo!
-Adans Ariel















