Y todo se vino abajo porque mientras afrontaba los problemas de mi padre alcoholico y drogadicto en casa, iba a la escuela y en lugar de ser una distraccion para mí, también tenia que afrontar las burlas e insultos de mis compañeros. No tenia ninguna escapatoria mas que escuchar música para callar las voces en mi mente que me gritaban que no servia para nada, que solo era un estorbo y tenia que morir... nunca he tenido el valor de hacerlo, pero sigo luchando contra esas voces cada dia de mi vida.











