Que los niños hagan sus deberes solos, rápido y bien es una misión difícil, pero no imposible. Hace falta un método, mucha paciencia y constancia; pero se puede lograr. Te damos las pautas para hacerlo.
A muchos niños les cuesta una barbaridad sentarse a hacer sus deberes y una vez a la tarea, se cansan en seguida, se distraen con una mosca o lo dan por perdido en seguida, reclamando la ayuda del padre o la madre. Es algo muy habitual y muchas veces, una fuente de conflicto familiar, que debemos evitar.
Claro que muchas veces nos desesperamos y acabamos medio haciendo nosotros los deberes, pero esta es solo una solución momentánea, que nos permite olvidarnos del mal rato de la tarea hasta el día siguiente, pero a largo plazo, es un muy mal método.
No es que no debamos acompañar a los niños en sus deberes. Al contrario. Es estupendo que nos sentemos con ellos, al principio, para ver qué tienen que hacer, planificarlo con ellos y motivarles. Igualmente, deberemos estar pendientes de ellos, pero sin estar físicamente junto a ellos.












