Que no termine esto, que este beso prosiga minuto a minuto, que el abrazo sea eterno, que la caricias permanezca en el tiempo y que sea como en bucles.
Que nada sea temporal, menos ocasional; deseo tus labios en mi boca, en la piel, en el cuerpo o rostro. Quiero el toque de tus manos en mi espalda, en mis piernas, en mi vientre febril por ti.
Anhelo tus brazos atados a mi, a mi cintura, tomado mis piernas o estás enredadas, como lazos bien sujetas a las tuyas.
Por favor, que esto no tenga un final, que a diario sea como esas primeras veces en que tomas todo y después lo volvemos amor...
Leregi Renga












