Dejad que vivan:
Dejad que vivan, con la destreza de un tardígrado, con la avalancha de un impulso adolescente, dejad que se arrepientan, de no haberlo hecho antes, y no de haberlo hecho, a su ritmo y estilo, con las creencias de su universo, que corran, que cabalguen, que vivan dejando vivir, que incineren la mecha de sus sueños, ¡explótense a sí mismos en la llama de su sueños¡, que el que sabe vivir en su propia escala, sabe que la escala no es comparable, sabe que no existen edades aceptables, se vale por sí mismo, y no al contraste de ser válido, transluce cristalino, a perpetuidad difusa, baila por si sólo, y no cuando otros bailen, y si baila acompañado, en honor a su estandarte.
Felipe Reyes – Miércoles 26 de Julio – 2017.




