Color en la ciudad
Trato de plasmar en la fotografía los colores que gracias a la rutina y el ritmo envolvente de la ciudad no se pueden apreciar. Trato de mostrar que vivimos sumergidos en la monotonía, que vivimos sin darnos cuenta de lo que sucede a nuestro al rededor, quiero demostrar que la ciudad tiene vida más allá de la indumentaria de esta, que posee alma, que no es solo ajetreo, edificios y estrés, que su belleza se encuentra ahí pero hay que saber buscarla. Para mi esta belleza se encuentra en un mural ubicado en una muralla que para cualquier persona común sería imposible de alcanzar y no todos se detienen a observar esas grandes obras que con la inmensidad de los edificios a su alrededor quedan reducidos a pequeños rayones, quiero mostrar que muchas veces el ritmo que la ciudad nos obliga a seguir nos acondiciona de cierto modo, que es necesario vestirse de colores oscuros para trabajar en casi la mayoría de los trabajos y que en algunas ocasiones una sola persona vestida de un color fuera de la gama de grises crea una pequeña grieta en el esquema de ciudad que nos hace darnos cuenta de que vivimos, que no es necesario acondicionarte para ser un engranaje más en esta lúgubre ciudad. Muchas veces vemos personas de otras etnias vestidos con colores muy vivos y nos descoloca un poco porque estamos tan acostumbrados al gris que perdemos un poco la “vida” por decirlo de una forma que ellos poseen. Con este proyecto quiero demostrar que podemos crear pequeñas conexiones entre nosotros sin siquiera conocernos gracias a alguna prenda de color y así dejar de ser solitarios entes grises regidos por el ritmo de la ciudad y consumidos por la rutina de esta.














