╰☆ a taste of normal life ☆╮
@impcrfectsoul
Supuestamente Nicole se había preparado para la llegada de Leigh a Nueva York, al saber la fecha exacta en que llegaría a esa ciudad, pidió el resto de la semana para poder pasar tiempo con ella, sin embargo sus planes no se dieron como lo planeaba y había llegado un importante proyecto a su oficina, quien ademas habían puesto la condición de que ella trabajara en él. No pudo deslindarse de aquello y no le quedo otra que trabajar esos días, además de que apenas había vuelo de 'vacaciones'. Sin embargo, no todo era malo, estaba realmente feliz de que Leigh se hubiera animado finalmente de volar a Nueva York, estaba emocionada con ello, además de que por supuesto la había invitado a quedarse en su casa todo el tiempo que quisiera. Los días anteriores había estado cubriendo el turno completo en la oficina, trabajando en ese importante proyecto, le jodía de cierta manera el hecho de dejar sola a la americana, pero trabajo, era trabajo y por más que lo había intentado, no había nada que pudiera hacer.
Esa noche finalmente se encontraban en la famosa y deseada cita, que la morocha le había ofrecido, se había vestido de manera elegante sin exagerar, quería verse bonita para ella, estaba feliz y emocionada de poder tener esa cita con ella, pues a cada día, hora que pasaba, Nicole sentía que su estómago se llenaba de mariposas, las cuales no pretendía matar, y esperaba que Leigh tampoco(???. La cena había estado deliciosa, como había dicho, la llevó a uno de sus restaurantes favoritos, era elegante, pero no demasiado, y es que servían platillos exquisitos. Habían terminado de cenar y el tiempo volaba, se sentía tan comoda, tan contenta que le costaba creer a veces que, todo eso, era real. "En realidad todos se sorprendieron cuando dije que quería ser arquitecta, mi madre no podía creerlo, sobre todo porque llevaba desde los quince años modelando para algunas revistas, y ella juraba que sería mi futuro" Explicó, pues Nicole le había estado contado sobre algunas anécdotas de su vida, de cuando era pequeña, de la granja de sus abuelos, de su experiencia como modelo infantil, entre otras cosas, la conversación con Leigh le resultaba bastante sencilla, y no le costaba nada el contarle cosas de varios momentos su vida. “Su reacción fue épica, y creo que nunca olvidaré el rostro que puso.” Expresó entre gestos y movimientos con sus manos.













