“Esta amargura que llevo me habita por frustraciones, me viene de tardes tristes, de esperanzas sin jornales y de esperar tarde y tarde, me acuerdo cuando pensaba que el día que fuera grande, tendría lo que no tuve y que no tengo y lo que hace la inocencia, crei estar en lo cierto, es que andar pateando tarros, en medio de basurales, como que me puso raro. me confió un odio sereno, me soltó un torrente bravo, me manchó, me puso raro. es que tengo mala escuela, tengo la escuela del miedo, aquella en que no hay maestros porque yo nunca en mis cantos vengo de nombrar al pueblo, yo no tengo porque hacerlo”
Quelentaro











