El Lugar Seguro [¨El Bunker¨] · Ana María Cobos Serrano
Pintura al oleo y acrílica + rapidografo sobre lienzo · 34,5 cm x 25,5 cm · 2022
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El Lugar Seguro [¨El Bunker¨] · Ana María Cobos Serrano
Pintura al oleo y acrílica + rapidografo sobre lienzo · 34,5 cm x 25,5 cm · 2022
"No debemos olvidar que cuando se descubrió el radio nadie sabía que iba a ser útil en hospitales. Era un trabajo de ciencia pura. Y ello es prueba de que el trabajo científico no debe considerarse desde el punto de vista de su uso directo. Se debe realizar por sí mismo, por la belleza de la ciencia y luego siempre existirá la posibilidad de que un descubrimiento científico se convierta, como el radio, en un beneficio para la humanidad"
🧪¿Cómo una joven de Polonia llegó a París y revolucionó el mundo?☢️
Acerca de Chernobyl / Abril 26, 1986 y Fukushima / Marzo 11, 2011.
La ignoracia, el regresionismo y el negacionismo se han empeñado en desprestigiar a la energía nuclear, que en la realidad es energía limpia, barata, casi ilimitada y de bajos indices de contaminación a diferencia de las energías combustibles, que también son muy necesarias. Los accidentes suceden, como en todas las industrias y ámbitos de la vida… Sostener que la energía nuclear no es apropiada…
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Antoine-Henri Becquerel (1852-1908)
De origen francés y perteneciente a una familia dedicada a la actividad científica, Becquerel fue el primer científico en estudiar la radiactividad.
El señor Henri realizó su formación científica en la École Polytechnique, posteriormente hizo estudios en Ingeniería en la École des Ponts et Chaussées. En sus inicios, ocupó puestos más bien relacionados con la Ingeniería, llegando a ser nombrado ingeniero en jefe del Departamento de Puentes y Autopistas. Un año después logró establecerse en la cátedra de Física de la École Polytechnique.
Becquerel dedicó su investigación al electromagnetismo, óptica y energía. En particular, se ocupó en el estudio del espectro fosforescente de cristales bajo estimulación infrarroja; para este fin, observó el comportamiento de sales de uranio bajo radiación infrarroja.
Para el año de 1896, ya se había establecido como un físico respetado por la calidad de su investigación, su experiencia con materiales fosforescentes y la familiaridad que alcanzó como los compuestos de uranio, todo esto en adición a sus habilidades en el laboratorio. Fue nombrado miembro de la Académie des Sciences desde 1889.
Tras el descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Röntgen, Becquerel se propuso investigar si había alguna relación entre aquel fenómeno de radiación invisible y la luz visible. Para esto utilizó cristales fosforescentes sobre una placa fotográfica envueltos en papel opaco. Dejó expuesto el material al Sol, de manera que la muestra se excitara. Después de un tiempo, se dibujaron siluetas con la forma de las muestras sobre las placas fotográficas; fue entonces cuando Henri se dio cuenta de que las sales también despedían “algo” similar a los rayos X, al mismo tiempo que proyectaban radiación visible al entorno.
No obstante, pasado un tiempo, las sales de uranio seguían emanando cierta radiación al ambiente, aun cuando ya no estaban expuestas al Sol. Se sostuvo que esto era un tipo nuevo de fosforescencia invisible, pero su estudio fue abandonado después de un par de años. Otras formas de radiación, como los rayos X, recibieron más atención debido a su potencial para la obtención de imágenes.
No fue sino hasta 1898 que con el descubrimiento del torio por Gerhard Carl Schmidt y el polonio y el radio por los Curie y Gustave Bémont que los estudios sobre la radiactividad fueron retomados por la comunidad. Dicho sea de paso, el término “radiactividad” fue acuñado por Marie. En 1899 y 1900 Becquerel analizó el comportamiento de las partículas beta bajo la influencia de campos eléctricos y magnéticos, estableciendo que estas partículas constituyentes de la radiación descubierta por él no eran más que los mismos electrones de Joseph John Thomson.
Subsecuentemente, se descubrió que la “habilidad” de irradiar de las sales de uranio se debilita con el paso de los días, es decir, su actividad decrece en función del tiempo. Ernest Rutherford y Frederick Soddy elaboraron una teoría sobre cómo al emitir radiación, una sustancia radiactiva transmuta en otra y esto se manifiesta en paralelo con un cambio en la actividad de la sustancia.
Gracias a sus investigaciones recibió en 1903 el Premio Nobel a la Física, condecoración que compartió con Marie Skłodowska-Curie y Pierre Curie.
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