Tierra y Luna
Luna quería tocar a Tierra. Y en su complicidad los 384 kilómetros que las separaban no eran suficientes para lo que estaba ocurriendo. Tierra giraba y giraba, buscando su eje en el espacio, plena como era, viva. Es cierto. Luna quería tocarla pero… ¿qué se supone que hagas cuando un solo beso significa la destrucción de quien amas? Así que, menguante, gris, retrocedió… un paso a la vez. Volteó el rostro, oculta a la vista, de su viejo amor.
Historia: Nina García
Ilustración: qinniart













